El día de ayer fui altamente confrontado al escuchar en un programa de radio como muchas veces nosotros como padres de familia olvidamos la necesidad que tienen nuestros hijos de aprender sobre la Palabra de Dios, y este es un error grave que muchos de nosotros cometemos porque creemos que al ellos ser tan pequeños no van a poder entender, ya que un niño de 3 años tiene edad suficiente para ir entendiendo algunas cosas de las Escrituras. ¿Crees que no? Acompáñame en este artículo.

Es cierto que los tres primeros años de un niño son como una esponja, simplemente absorben todo y debemos aprovechar al cien por ciento esa gran etapa de sus vidas. Vivimos en una época en la que la tecnología avanza con pasos gigantescos y eso puede ser un arma de doble filo para la crianza de nuestros hijos, pero también puede ser una demostración de que para el aprendizaje de un niño no existe límite.

¿Acaso no es normal ver un niño de dos años manipular un celular con gran facilidad? Ellos navegan en Youtube y eligen vídeo que desean, ¡sí! Lo hacen mejor que cualquier adulto, y esa es una capacidad que posee prácticamente todo niño, y es porque en esos años el cerebro del niño se desarrolla a través de lo visual, entonces, ¿de qué manera podemos enseñar la Biblia de esa manera a nuestros hijos? Pues, existen muchos libros cristianos con gráficos que ilustran historias de la Biblia y con eso podemos sacar un pie hacia adelante para enseñar a nuestros hijos y así puedan tener un fundamento sólido de la Palabra de Dios.

¿Por qué es importante que ellos aprendan de la Biblia si son tan pequeños?

Es de suma importancia porque estamos viviendo en un mundo que va cada día más hacia desobedecer a Dios. Es importante porque vivimos en una sociedad que le quiere enseñar a nuestros hijos cosas en las escuelas, donde nosotros no estamos presentes y eso puede influir sobre nuestros hijos si no nos tomamos la molestia de enseñarles qué es lo correcto, que es lo que Dios quiere para nuestras vidas.

Además de todo esto, es importante que les enseñemos la Biblia a nuestros hijos porque esa es la Palabra de Dios y si realmente queremos que ellos sigan nuestras pisadas, debemos alimentarlos con la Poderosa Palabra de Dios para que vayan conociendo cuál es su voluntad.

Hay unos versos en el libro de Deuteronomio que nos hacen pensar en esto, Dios les dijo:

6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;

7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;

9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Deuteronomio 6:6-9

El pueblo de Israel tenía por costumbre hablarle a sus hijos de las maravillas de Dios para que estas no sean olvidadas y así sus generaciones crezcan sabiendo todo lo que Dios había hecho por ellos. ¿Acaso no nos corresponde a nosotros hacer lo mismo? Si realmente queremos familias fuertes entonces debemos comenzar por ahí, enseñando a nuestros hijos desde pequeños para que luego que estén grandes no nos causen males.

La Biblia también dice:

Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Proverbios 22:6

Padres, no dejemos que el enemigo nos gane esta batalla, no dejemos que las Escuelas tengan mayor efecto de aprendizaje sobre nuestros hijos, que aquel que nosotros les podemos dar con la Palabra de Dios. Marchemos hacia adelante, enseñándoles a nuestros hijos quién es Dios, cuán bueno ha sido con nosotros y que solo Él es el único Dios verdadero.

Nuestro último video

Oración de la mañana para antes de salir a trabajar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *