Si tenemos su palabra en nuestro corazones, viviremos bien

Su Palabra debe habitar cada día en nuestros corazones, aunque estemos desfalleciendo debemos guardarla bien, porque por Su Palabra vivimos, somos vencedores.

Por medio de Su Palabra conocemos todo lo que somos en el Señor, todo lo que podemos hacer, cómo vencer a nuestro adversario. Todas estas cosas se lograron por medio de la bendición de Su Palabra en nuestras vidas.

Hombre sabio es aquel que reconoce la Palabra de Dios en su vida, que actúa bajo la voluntad de Dios, que sabe aceptar que sin Su Palabra nada puede hacer o lograr. Recordemos que Dios es quien nos guía a través de su Santísima Palabra. Así, que, si podemos lograr todas estas es gracias a Dios.

Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

Salmos 119:105

Qué podemos decir ante estas palabras dichas por este autor, este hombre reconocía que por medio de la Palabra somos dirigidos en todo nuestros caminos, que si nuestro camino en algún momento se desvía, Dios nos ayuda a enderezarlo, para que caminemos por este camino iluminado.

Reconozcamos que sólo Sus Palabras son las que nos hablan de la misericordia de Dios, de cuán bueno y maravilloso es Dios, que cuando estamos plena oscuridad, Él viene a nosotros para alumbrarnos con su luz eterna, y con Su Palabra abre nuestros entendimientos.

Oremos a Dios para que Su Palabra siga día tras día enseñándonos la voluntad perfecta de Dios, porque si somos obedientes a ella, no nos faltará nada más, y nuestras vidas serán saciadas en su totalidad, Solo Dios es quien conoce nuestros pensamientos y hacia dónde debemos ir. Él siempre será nuestro guía y refugio.

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1 comment on “Si tenemos su palabra en nuestro corazones, viviremos bien

  1. Es por la misericordia de Dios que tenemos esperanza. A traves de la muerte y la resurreccion de Jesus, Dios abrio el camino para que podamos acercarnos a el y que podamos recibir la vida abundante que el nos quiere dar. Nuestra esperanza es parte de esa vida abundante. Esta realidad debe traer gozo y alabanza a nuestros corazones. ?Como no vamos a alabar y agradecer tanta misericordia y bondad?

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