No dejes de amar a Dios porque se presentó un problema en tu vida, porque no hay problema tan difícil que Dios no te pueda dar la solución.

Es en ese momento en que debemos amar más a nuestro Dios, por eso no miremos ese problema que viene a acabar con lo que Dios ha depositado en cada unos de nosotros.

Tus dificultades no pueden ser más importantes que Dios, pon en primer lugar a Aquel que puede hacer todas las cosas posibles, Dios es quien te puede ayudar, Él es mas importante que todo y Él pasa por encima de tus problema y te da el camino para seguir en pie.

1 Amo a Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas;

2 Porque ha inclinado a mí su oído; Por tanto, le invocaré en todos mis días.

Salmos 116:1-2

Es evidente la aclamación del salmista por la bondad de Dios hacia a Él, porque Dios se inclinó y escuchó su clamor, por eso nosotros debemos expresar el amor que sentimos hacia el altísimo Dios, demostrar que en realidad su sacrificio valió la pena.

Este hombre dice “amo a Dios”. Debemos entender que no es solo porque Dios se inclinó y escuchó nuestro clamor, sino que seamos agradecidos porque Dios se acuerda de nosotros. Dios es quien nos sostiene en medio de ese desierto que pasamos, porque sin Él no podemos hacer nada.

Por encima de todo debemos amar a Dios, nuestro amor no debe ser porque Dios cubrió nuestra necesidad o porque nos libró de la muerte. Ese amor expresado a Dios debe ser todo el tiempo.

Adora siempre el nombre de Dios, para que cuando vengan esos momentos malos no te sientas que estás alabando a Dios por las necesidades. Dios es grande y todo lo puede, Él es el dueño de todo y todo le obedece.

Nuestro último video

¿Peliculas cristianas que se van a estrenar en el 2020

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *