Como muchos podrán saber, la llamada doctrina del “evangelio de la prosperidad” sostiene que para nosotros poder ser bendecidos de parte de Dios, entonces tenemos que dar, y más allá aún, sostienen que mientras mayor sea la ofrenda, entonces mayor será nuestra bendición. ¿Hallamos sustento bíblico en esta teología?

Dentro de esta popular doctrina encontramos la llamada ley de la compensación, la cual quiere decir que mientras más demos más recibiremos. Como ya sabemos, toda falsa doctrina trata de ser explicada con un verso de la Biblia el cual es sacado de su contexto. Para ellos explicar la ley de la compensación utilizan Marcos 10:30:

Que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.

Gloria Copeland expuso en su libro de 2012 “God’s Will is Prosperity” (La voluntad de Dios es la prosperidad): “Si da 10 dólares recibirá 1.000, si da 1.000 recibirá 100.000 …  Entonces amados hermanos, con esta declaración podemos determinar que Marcos 10:30 es un buen negocio, ¿Verdad? , O sea, esta doctrina sugiere que todo lo que das te es multiplicado, de manera que, quienes intentan dar mucho, simplemente lo hacen para recibir aún más, es como si fuese una inversión en un negocio.

Jesús ni los apóstoles nunca nos enseñaron esto, al contrario, Jesús enseñó:

Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.

Lucas 6:35

Es completamente absurdo pensar que podemos usar las Sagradas Escrituras como una forma de negocio y debemos correr de este sistema, ya que enseña cosas que la Biblia nunca nos enseña.

¿Mientras más damos, más somos bendecidos? En las Escrituras no hay ningún tipo de promesa que sugiere tal cosa, por lo cual, demos dar sin esperar nada a cambio porque nuestra recompensa se encuentra en los cielos.

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This article has 5 Comments

  1. En cuanto a esto, yo soy una persona que siempre me ha gustado compartir y ayudar. No espero nada de nadie. Pero si puedo decir, que Dioscsiempre me ha dado más de lo que yo doy. Así, que si puedo decir, que mientras he dado el me ha recompensado mucho mas, sin yo pedirlo.

  2. Mi Dios pues suplira todo lo que nos falte pero también el amor al dinero ea principio de todo los males.
    Hay que amar a Dios por su misericordia y porque El nos amo primero dando a su hijo Jesucristo en rescate por nosotros que más necesitamos?

  3. Cuando ayudamos debe ser de corazón y con Privacidad .
    Solo deben de haber tres testigos: nuestro Dios, la persona a la cual se ayuda y el dador.
    Debemos de dar con alegria, sinceridad y no para vanagloria nuestra.
    Dios bendice al dador Alegre!

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