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Es importante que nada nos separe del amor de Aquel que es fiel, y que se entregó en aquella cruz para darnos vida y salvación, como nos dice el siguiente pasaje bíblico:

¿Quién nos separará del amor de Cristo?

¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

Romanos 8:35

Ningunas de estas cosas nos pueden separar del amor de Cristo, sea cual sea la dificultad por la que estemos pasando porque Él está y estará con nosotros hasta que el día de su venida. No importa el tamaño del problema, Él es fiel y estará para fortalecernos y ayudarnos a seguir hacia adelante.

Si nos enfocamos a seguir a Jesús, serle fiel y guardar su palabra, Él también nos guardará de toda asechanza del maligno, y cuando el maligno traiga sufrimiento a nuestras vidas, Jesús nos ayudará a pasar por ese momento difícil.

Recordemos que esos momentos difíciles son permitidos por el Señor para ver cómo está nuestra madurez en el camino, para ver nuestro carácter. Y esto es para enseñarnos que solo Él puede traer un refrigerio a nuestras vidas.

A veces creemos que Dios no está en estos momentos con nosotros, y por eso a veces tendemos a separarnos de Él, pero no es así. Debemos creerle a un Dios justo y fiel que promete y cumple. Cuando Él nos ha dicho que enviaría a su hijo para que fuere crucificado por nosotros para que obtengamos la salvación, y más adelante nos dejó al Espíritu Santo para que nos ayudase todo el tiempo.

Si le pides a Dios que te restaure, Él te restaurará, si le pides que te ayude, Él te ayudará, porque nunca te dejará solo. Cree y Él lo hará.

Porque todo aquel que pide, recibe;

y el que busca, halla;

y al que llama, se le abrirá.

Mateo 7:8

Que nada nos separe del amor de Cristo, porque separados de Cristo, nada podemos hacer:

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Juan 15:5

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