La Biblia nos habla muchísimas vece sobre la fe, nos dice que sin fe es imposible agradar a Dios, por otro lado nos dice que la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Nos habla de muchos hombres que confiaron en Dios con todo su corazón, sin poder verle, y fueron grandes recipientes de Dios para mostrar al mundo lo poderoso que es Él. Esa fe que acompañó a esos hombres también nos tiene que acompañar a nosotros, no para hacer descender fuego del cielo o para dividir el mar, sino para mostrar que existe un Dios Creador de todas las cosas.

La Biblia dice:

22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;

23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

24 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?

25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

Romanos 8:22-25

Tenemos una esperanza, y esta es una esperanza viva, pero a la vez es una esperanza que ni siquiera se puede ver, pues, es muy fácil esperar en algo que puedes ver, pero esperar en algo que no está frente a tus ojos es realmente fe y esta es la fe que nosotros debemos tener como hijos de Dios: La fe de creer en lo invisible.

La Biblia también dice:

No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

2 Corintios 4:18

Tenemos que continuar mirando hacia la eternidad, hacia aquellas cosas que nuestros ojos humanos no pueden ver. Un día disfrutaremos a plenitud de aquello que hemos estado esperando durante todos estos años, no debemos echar hacia atrás, pues, nosotros no somos de los que retrocedemos, sino de aquellos que permanecen hasta el final, reconociendo que nuestro amado y Señor Jesucristo un día vendrá por nosotros en las nubes, lleno de gloria y de poder.

Sigamos creyendo en Dios y manteniendo esa fe que cree más allá de lo que se puede ver.

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