¿Estás comenzando en el cristianismo? ¿Tienes cuarenta años siendo cristiano? Pues por si no lo sabías debes saber que lo único que puede mantenernos de pie es la mano de Dios, no se trata de que somos fuertes, de que tenemos mucho conocimiento, se trata de que para nosotros sobrevivir en una generación como esta tenemos que ser guiados y sostenidos por la mano de Dios.

¿Estas abatido? ¿Haz estado peleando con tus propias fuerzas durante este largo caminar? Pues, a través de este escrito te insto  a que te sostengas de las poderosas manos de Dios. El pueblo de Israel es una fiel muestra de esto. Cuando ellos intentaban pelear con sus propias fuerzas, esto de nada les servia, pero cuando ponían toda su confianza en Dios siempre tenían la victoria en sus manos. De la misma manera nosotros tenemos que tener nuestra esperanza puesta en nuestro creador y no en nosotros mismos.

La Biblia enseña:

23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre,
Y él aprueba su camino.
24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado,
Porque Jehová sostiene su mano.
25 Joven fui, y he envejecido,
Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.

Salmos 37:23-25

Dios es el todo del hombre, sin Dios no podemos hacer nada, no podemos hacer siquiera lo más simple, sus manos nos sostienen y nos guían, pero para esto debemos también dejar de confiar en nosotros mismos.

El salmista habla aquí de algo muy importante, y es que dice: “Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano”. De esto se trata, de cuando caigamos entendamos que hemos caído porque somos seres humanos débiles, que con nuestra propias fuerzas no llegaremos a ningún lado, pero con la mano de Dios no hay limites.

“Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan”. Dios no desampara al justo, Dios no abandona a aquellos que han puesto su confianza en El, la esperanza en Dios nunca nos avergüenza. Pongamos en Dios todo nuestro corazón y les aseguro que nunca seremos abandonados por nuestro amado Creador.

This article has 2 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *