El Salmo 23 es uno de los pasajes bíblicos más famosos existentes. Vemos en los hogares de personas tanto cristianas como no cristianas un cuadro con la Biblia abierta en el Salmo 23. Pero, ¿estas personas conocen el gran significado que tiene este salmo? A veces tenemos cosas que no sabemos sus significado, es lo mismo que Moisés cuando Dios le entrega una vara, Moisés no sabía lo que tenía en sus manos. De la misma manera, es bueno que aprendamos el gran significado de este Salmo para que así entendamos lo maravilloso que es nuestro Dios.

Leamos este poderoso Salmo 23:

Jehová es mi pastor; nada me faltará.

En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.

Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Sin duda alguna, la parte más mencionada y conocida este capitulo es el primer versículo: “Jehová es mi pastor, nada me faltará”.  La primera afirmación que David hace en este glorioso primer versículo es que Jehová es su pastor, nos preguntamos ¿Cuál es el trabajo de un pastor? Esto David lo dice en la parte baja del versículo tres: “Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre”. El trabajo de un pastor es guiar a las ovejas, cuidarlas, y David nos está hablando que Jehová nuestro pastor, nos cuida y nos guía por el lugar correcto, aun así cuando andamos medio desorientados.

La segunda poderosa afirmación que vemos en el primer versículo es: “Nada me faltará”. Esta segunda parte del primer versículo del Salmo 23 nos lleva a depositar nuestra confianza en Jehová nuestro Pastor. Por eso, como siervos de Cristo  debemos confiar más en aquel entregó su único hijo para morir en el calvario, el cual al momento de ser  crucificado no dijo “no moriré por este mundo tan perverso”, sino que dijo “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.”

Este hermoso salmo nos continúa diciendo “en lugares de delicados pastos me hará descansar”. Aquí nos está diciendo que no importando lo que se presente delante de nosotros Él estará ahí para ayudarnos a levantarnos en momentos difíciles, en momentos de angustia, que en esos momentos Él nos cuidará.

En el versículo número cuatro también nos expresa la gran seguridad que debemos tener en ese pastor:

Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

No importa por la situación en la que nos encontremos, no importa cuán tenebroso sea el valle, no importa el peligro,  ¿por qué? porque de nuestro lado está nuestro Pastor y en esos momentos Él nos guiará por el mejor camino. En momentos difíciles debemos creer que Dios nos ayudará a seguir confiando en Él, creyendo en su promesas que son fieles y verdaderas y que nunca fallan, y que si Dios promete, Él cumple  por encima de todo lo que se quiera levantar, como nos dice el verso final del salmo 23:

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Cuando leo esta maravillosa lectura me gozo al leer esta hermosas palabra pronunciada por el salmista David.

Aquí les dejamos con esta hermosa reflexión del Salmos 23, confiemos de que Dios siempre estará a nuestro lado en nuestros momentos de debilidad, en momentos de angustia en momentos de dificultades, porque Él es nuestro Pastor.

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