Seguirias amando a tu pareja si sufre complicaciones fisicas

Durante el matrimonio existen muchos momentos lindos en los que la pareja glorifica a Dios, pero esto no nos hace exentos de que pasen momentos amargos. La vida siempre nos traerá alguna lesión para al final El Eterno Dios enseñarnos algo en su gran soberanía.

Ya hemos escuchado bastantes historias de amor, de como una pareja a pesasr de las dificultades siguen amándose como el primer día, pero quizá, nunca nos hemos hecho la pregunta nosotros mismos: ¿seguiría amando a mi pareja a pesar de que tenga complicaciones fisícas? Esto se puede dar en uno de los dos conyúgues, ya sea por algún tipo de accidente (Dios nos libre), por alguna enfermedad o cualquier eventualidad por la que cruzemos.

Existen muchas concecuencias que puede causar un accidentes o una enfermendad, tales como perder una pierna, desfigurarse el rostro, perder un brazo (en general, algún miembro de su cuerpo). Partiendo de lo antes nombrado, ¿seguirías amando el hombre o la mujer que tu Dios te dio? En la Biblia podríamos encontrar un buen ejemplo para este tema, y es el ejemplo de Job. Si estamos familiarizados con esta historia, obviamente nos daremos cuenta que Job era un hombre “muy rico”, tenía bastantes posesiones, pero luego vamos a encontrar que lo perdió todo en un abrir y cerrar de ojos. Démosle un vistazo a este momento de Job:

 

Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.

Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.

10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

Job 2:8-10

Es impresionante la forma en que la mujer de Job se muestra en un momento tal difícil como este, imagínese usted, estar en un momento donde pierda todas sus riquezas, todos sus hijos, y no solo esto, sino hasta la salud (V.8). ¿Qué tipo de mujer seria usted? ¿Seria como la mujer de Job? En momentos como este en el matrimonio, uno de los conyugues “Aveces” duda de la providencia de Dios y comienza hablar palabras necias, como lo fue el caso de la mujer de Job.

La Biblia nos da referencia sobre el verdadero amor:

El amor es sufrido,

Es benigno;

El amor no tiene envidia,

El amor no es jactancioso,

No se envanece;

No hace nada indebido,

No busca lo suyo,

No se irrita,

No guarda rencor;

No se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

Todo lo sufre,

Todo lo cree,

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Todo lo espera,

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Todo lo soporta.

1 Corintios 13: 4-7

Roguémosle a Dios para que nuestro matrimonio persevere hasta el fin y que en los momentos más crudos de nuestras vidas como pareja podamos brindarnos todo el apoyo y amor necesario. Soportándolo todo, esperándolo todo, sufriéndolo todo, pero gozosos porque nuestro creador ha de glorificarse en medio de un proceso que no conocemos.

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