Las mujeres sean no calumniadoras

Mujeres, sean personas que lleven los mandamientos de Dios en su corazón, practicándolos día a día, para edificación del espíritu, ya que estas acciones son las que en verdad agradan al Señor.

Una mujer que se somete al Señor es una mujer honesta y fiel. Ahora bien, sabemos que el enemigo siempre buscará la forma de tratar de desviar el camino de ellas para que busquen conflictos y fallen delante de Dios.

Es bueno que ustedes mujeres honren a sus esposos y hagan todas las cosas bien delante del Señor. Recuerden que sus vidas están segmentadas en la roca firme que es Dios, aquí es donde sus vidas han recibido descanso de parte del Señor.

Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.

1 Timoteo 3:11

Estos requisitos de lo cual Pablo estaba enseñando a Timoteo, ablando claramente de que un diácono debía estar firme delante de Dios, actuando con honradez.

Estas características que Pablo mencionaba, también debían tenerlas las esposas de estos hombres, y sus hijos también debían estar firmes y rectos delante del Señor.

Así que, mujeres, apoyen a sus esposos en el servicio del Señor, sean sobrias y mujeres honestas, honradas, y que todos sus hijos anden en buen camino, amén.

Que vuestro amor abunde aun más y más
Más bienaventurado es dar que recibir
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