De la misma forma en que todo lo que nos rodea es real, la naturaleza, el sol que nos ilumina, el aire, el agua, así de real y firme es la respuesta de Dios hacia nosotros.

¿Por qué dudar de nuestro Dios si todo lo que está a nuestro alrededor fue creado por Él? Todo, el sol, la luna, las estrellas, cada una de estas cosas son asombrosas. Es magnífico ver la creación de un ser grande y poderoso, debemos confiar fielmente en cada una de las cosas que nos Él nos dice.

Por eso el Salmos 5 nos habla de cuán confiado estaba el salmista de que la respuesta de Dios llegaría a su vida, tanto así que él decía que iba a esperar Su respuesta:

1 Escucha, oh Jehová, mis palabras;
Considera mi gemir.

2 Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío,
Porque a ti oraré.

3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.

Salmos 5:1-3

Esta era una de las súplicas que David hacía al Señor, las historia de este hombre de Dios son maravillosas, porque de él podemos aprender de la paciencia con la cual podía esperar la respuesta de Dios para su vida. La forma que este hombre podía usar para ir delante de Dios en oración, humillado pidiendo perdón, sin importar la hora, si era en la mañana, tarde o noche, él solo esperaba que esa respuesta llegaría. Así que, créelo y así será.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *