Cuando vamos a orar siempre debemos hacerlo de la mejor forma, no exigiendo, sino pidiendo que se haga su voluntad, además, agradeciendo a Dios por todo.

Suele pasar que muchas personas cometen este tipo de error y tratan de que la oración sea solo para su propio beneficio, sin importar las consecuencias.

Por eso que les traemos 7 Errores que un cristiano no debe cometer al momento de orar a Dios nuestro Padre Celestial.

1. No conocer a Dios

Creer en Dios no es suficiente, porque todo aquel que dice conocer a Dios debe tener una relación con Él, no es solo decir yo le conozco, sino poder tener ese momento a solas con Dios. La epístola de Santiago nos hace una mención sobre la oración.

Tú crees que Dios es uno; bien haces.

También los demonios creen, y tiemblan.

Santiago 2:19

Solo tenemos un Dios verdadero en el cual debemos confiar y creer con todos nuestros corazones, pero recordemos que no solo es creer sino poder tener un encuentro con Dios para que podamos ser diferentes, y es así que nuestras oraciones pueden ser escuchadas por nuestro Dios, y por eso Sus Palabras están ahí para ser estudiadas de manera que podamos aprender y conocer del Señor en todo el sentido de la palabra.

2. No pedir que se haga la voluntad de Dios

Debemos tener bien claro que cuando pedimos algo debemos hacerlo de la siguiente manera: “Padre, que se haga Tu voluntad y no la mía, porque Tuya es la gloria y Tuyo es el poder y Tu voluntad es divina y es cuando Tú decidas que nos ayudarás”. Muchos no hacen esto, sino que piden y quieren recibir en ese mismo momento. Cuando pidas, espera en el Señor, no desmayes porque Él no llegará tarde.

En libro de Isaías nos encontramos con esta cita tan importante:

8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Isaías 55:8-9

Nunca deberíamos compararnos con el Señor, porque así como nos dice en su palabra, nuestros pensamientos no son como lo de Él. Es así porque Dios es Dios en los cielos y en la tierra, sus caminos van más allá de nuestros caminos, solo Dios puede hacer todas las cosas posibles. Así que, no cometamos este tipo de error con nuestro Creador cuestionando su voluntad a la hora de orar.

3. No agradecer

Es muy común ver a las personas todos los días pedir al Señor, luego que tienen su bendición, dicen con su boca “yo conseguí tal cosa”, pero con esto se están enalteciendo, y su ignorancia muchos no se han dando cuenta que antes no tenían nada, y que por la misericordia de Dios ya tienen algo. Pero algo que se les escapa es que Dios da y Dios puede quitar. No seas arrogante cuando recibes algo de parte de Dios, porque al arrogante de Dios lo mira de lejos y al humilde y que engrandece a Dios, Él lo mira de cerca.

11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.

12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos

13 y alzaron la voz, diciendo: !!Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!

14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.

15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,

16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.

17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?

18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?

19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

Lucas 17:11-19

La historia de los diez leprosos es muy interesante. Estos se le aparecieron a Jesús en el momento que iba de camino hacia Jerusalén, y le gritaban para que le sanara, pero cuando Jesús los vio los mandó a un lugar donde allí serían sanados, pero luego de ser sanados sólo uno se devolvió para dar gracias a Jesús.

¿Qué pasó con los otro nueve? Preguntó Jesús. Hoy en día vemos esos mismo, muchas personas cometen el error que después de recibir la bendición o la sanidad, no vuelven a la iglesia ni de visita. Tomemos en cuenta que no importando en las circunstancias que nos encontremos, demos gracias a Dios por todo, si fuimos sanos, si no recibimos la sanidad, si se contestó nuestra petición, si no fue contestada, Dios es Dios.

4. No ser obedientes al Señor

Una oración sin obediencia no será recibida por el Padre, porque, ¿cómo puedes tú orar cuando estás en desobediencia con tus padres?, pues esta oración no será recibida por Dios, ya que delante de Dios no es agradable. Si eres obediente, tienes amor, paz, y estás guardando los estatutos de Dios, y es por eso que en el evangelio de Juan nos encontramos con esta cita hablando de la obediencia.

Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.

1 Juan 5:3

¿Una persona que dice ser obediente puede tener el amor de Dios? Sí, porque este es prudente en todo, escucha lo que sus padres le dicen, es obediente a sus padres, pero una persona que no escuche, ni sea obediente, tropezará con sus mismo pies. Por eso debemos tener cuidado en el momento de orar al Padre, porque muchos son desobedientes, y así oran al Señor, esperando recibir de Él y no reciben porque estos están siendo desobedientes al Dios Todopoderoso. Recuerda que si estás en desobediencia, Dios no escuchará tu oración.

5. Orar a Dios para que favorezca a unos y desfavorezca a otros

Nos encontramos con un sinnúmero de personas que día a día piden a Dios para que haga misericordia con ellos y no a los demás, incluso mucho piden a Dios quitar algunas personas de la faz de la tierra. ¿Es esto amor de Dios?. No, Dios no atiende estas oraciones porque Él no es un Dios que solo hace misericordia con unos y con el otros no. Dios nos ama a todos y Juan nos habla de esta gran verdad:

34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Juan 13:34-35

Dios trata bien a sus hijos, porque en su Palabra dice que Él no hace acepción de personas. Dios es un Dios justo y es por eso que no debemos orar de esta forma pidiendo el mal para los demás. Como leímos anteriormente, debemos amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos. Este es el mandamiento que nos dejó nuestro Dios.

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