Es bueno leer estas palabras dichas por el salmista David, que estando en sus momentos difíciles, clamaba a Dios y se recordaba de ese día que pasó. Momentos donde no todo el mundo pudiese soportar, pero a pesar de eso Dios le respondía.

Este hombre confiaba plenamente en Dios, él oraba al Señor y el Señor le respondía, pero eso era porque el salmista David tenía un corazón dispuesto a esperar la voluntad perfecta de Dios. A él no le importaba en la situación la cual se encontraba, sino que ante toda esta prueba él se mantenía firme y Dios le fortalecía.

El día que clamé, me respondiste;
Me fortaleciste con vigor en mi alma.

Salmos 138:3

A pesar de sus desobediencias Dios tenía misericordia de él, porque era un hombre humildad, de carácter, actuaba conforme a la voluntad de Dios. Y agradecido de Dios por su bondad.

Una cosa pasa y es que Dios se agrada de las personas que glorifican y que exaltan su nombre, y por eso debemos ser agradecidos por la obra milagrosa de Dios,

Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra,
Porque han oído los dichos de tu boca.

Salmos 138:4

Una de las cosas que el ser humano debe tener pendiente cada día es, respetar las leyes de Dios, glorificar su nombre, alabarlo por sus maravillas, porque cuando el Señor habla debemos guardar silencio, porque por Él existen todas las cosas.

Y cantarán de los caminos de Jehová,
Porque la gloria de Jehová es grande.

Salmos 138:5

Es bueno recordar que Dios es el único salvador, y que sus caminos son perfectos, él es quien nos ayuda a que nuestros caminos sean seguros. Porque el Dios de todas las cosas, el cual conoce todo, Él es grande en misericordia, en bondad, Él nos enseña cuál es el verdadero gozo. Dios nuestro sustento, alabemos al Rey todopoderoso.

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