Aquí vemos una declaración del Salmista David a todas aquellas personas que temen a Dios, que siguen el camino correcto sin importar los obstáculos, ellos serán bendecidos por Dios.

He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.

Salmos 128:4

El temor a Dios nos conducirá cada día a seguir al Señor, a amar su camino, a practicar la justicia, nos cuidará cuando andemos por senderos peligrosos, apartará al enemigo de nuestros caminos, porque el temor a Dios hace que el hombre ande firme delante de Él.

Cuando andamos bajo la guía del Señor, es porque le obedecemos y decidimos que el camino del Señor es el correcto para la humanidad. Algo que tenía este hombre llamado David era que todo lo que él decía, lo decía con seguridad.

Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,

Salmos 128:5

El salmista David cada vez que decía una palabra lo hacía exaltando al Dios todopoderoso, glorificaba al Señor de manera especial al Señor en primer lugar. Pero no olvidemos que David lo hacía con todo el corazón. Después de haber dado gloria y exaltación a Dios, entonces comenzaba a pedirle que cuidara y bendijera a Jerusalén todos los días de sus vidas.

Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.

Salmos 128:6

David era paciente cuando necesitaba de Dios, él esperaba el tiempo del Señor, porque sabía que el tiempo de Dios es perfecto. Sigamos obedeciendo y temiendo a nuestro Dios para que sigamos siendo bendecidos cada día de nuestras vidas.

This article has 1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *