Nadie en esta tierra está exento de los problemas, de las enfermedades y de todo tipo de dificultad que se pueda vivir, todos alguna vez en la vida pasamos situaciones de las cuales hemos temido y de repente ¡Boom! Ahí están y solo resta enfrentarlas porque esconderse no es la solución.

Nosotros los cristianos no estamos exentos de los problemas, pues, el impío se enferma, nosotros también nos enfermamos, el impío pierde el trabajo, a nosotros nos pasa por igual, en fin, solo hay que ser humano para enfrentar este tipo de circunstancias. Ahora bien, siempre habrá diferencias entre las personas y creo que nosotros los cristianos marcamos una gran diferencia.

En la Biblia vamos a encontrar muchísimos hombre de Dios pasando por las pruebas más difíciles de sus vidas, sin embargo, ellos nunca bajaron la guardia, se mantuvieron creyendo en el Dios que servían y nosotros debemos tener esa misma actitud. Podría narrarles muchísimas historias bíblicas sobre hombres de Dios pasando por pruebas increíbles, sin embargo, a todos ellos los libró Dios, ¿por qué? Porque ellos sabían que tenían un refugio en la tempestad y ese es nuestro mismo refugio: Jesucristo.

El salmista muy bien supo decir:

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares;…

Salmos 46: 1-2

Esta es la diferencia entre el pueblo de Dios y los no creyentes, que nosotros en medio de tantos problemas sabemos que tenemos un refugio, una Roca, un manantial, nuestra gran fortaleza. Por tanto, no importa el tipo de tempestad que esté pasando, no importa que la tierra se abra en dos o que los árboles no den su fruto, con todo eso tenemos un refugio donde escondernos: Dios.

El mundo no quiere ese refugio. Muchos prefieren refugiarse en el alcohol, en las drogas, y en todo tipo de entretenimiento, pero, el dolor y el problema siguen ahí, y quizá cada día creciendo y creciendo.

Nosotros creemos en esa palabra que Dios le dio al pueblo de Israel:

Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.

Éxodo 14:14

Querido lector, no importa por el momento tan difícil por el cual estés pasando en este momento, ve en oración ante Dios, escóndete en Él, cree en Él, porque Él es nuestro refugio en medio de la tempestad y de seguro que ese Dios nunca nos abandonará.

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