En nuestra sociedad actual existe una fuerte obsesión por ser el primero, el más grande o el más exitoso. Desde muy pequeños se nos enseña a competir, a destacar por encima de los demás, y a medir nuestro valor por los logros alcanzados. Sin embargo, el evangelio nos presenta un camino totalmente diferente y, en muchos casos, contrario a lo que el mundo enseña. La grandeza en el reino de los cielos no se mide por títulos, riquezas, influencia o reconocimiento humano, sino por la humildad con la que caminamos delante de Dios. Esta verdad es la que Jesús quiso enseñar a sus discípulos cuando surgió entre ellos la pregunta: “¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?”.
La reflexión de hoy está basada en Mateo 18:1-5:
En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,
3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.
5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.
Cuando Jesús coloca a un niño en medio de sus discípulos, no lo hace al azar. El niño representa pureza, sencillez, dependencia y confianza. Los pequeños no tienen grandes ambiciones de poder ni cargan con el orgullo que caracteriza a los adultos. Más bien viven confiados en la provisión de sus padres. De la misma forma, el creyente está llamado a confiar plenamente en su Padre celestial, a no buscar reconocimiento personal, sino a vivir en dependencia de su gracia. Esta es la verdadera esencia de la grandeza en el reino de Dios.
Cuántos creyentes hoy se dejan seducir por los aplausos de los hombres. Algunos buscan notoriedad en los púlpitos, posiciones de liderazgo, influencia en la iglesia o prestigio social, pensando que allí está la grandeza. Sin embargo, olvidan las palabras del Señor en Mateo 23:12: porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Es triste cuando el orgullo espiritual invade el corazón, porque lo que debería ser un servicio humilde al Señor se convierte en un intento de alimentar el ego personal.
La enseñanza de Jesús es clara: en su reino no caben los orgullosos. La grandeza no está en cuánto sabemos, cuánto hacemos o cuánto nos reconocen, sino en cuánto servimos y cuánto nos humillamos. Recordemos que nuestro Señor mismo, siendo el Hijo de Dios, no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos (Marcos 10:45). Si Él, siendo Dios, se humilló hasta lo sumo, ¿cómo no habremos de imitar su ejemplo?
El apóstol Pablo también nos exhorta a tener este mismo sentir de humildad en Filipenses 2:3-5: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. Ser como niños no significa ser inmaduros, sino sencillos, confiados, humildes y dispuestos a aprender y a depender de Dios en todo.
Amado hermano que lee este artículo, nunca olvide que mientras más pequeños somos, más grandes seremos allá. No permitamos que nada alimente nuestro ego ni que nos creamos superiores a los demás. Sigamos siendo humildes, sirviendo a todos nuestros hermanos en el amor del Señor. Porque al final, lo que cuenta no es cuántos títulos o reconocimientos obtuvimos, sino cuánto reflejamos el carácter de Cristo. Y ese carácter siempre se expresa en servicio, sencillez y humillación.
Pidamos a Dios que nos libre del orgullo y que nos ayude a tener un corazón como el de un niño: humilde, confiado y obediente. Recordemos siempre que en el reino de los cielos, la verdadera grandeza no se mide por lo que el mundo admira, sino por cuánto nos parecemos a Cristo en su mansedumbre y servicio. Que esta verdad transforme nuestra manera de vivir y nos impulse a seguir el ejemplo del Maestro, sabiendo que el que se humilla será enaltecido por Dios en su tiempo perfecto.
20 comments on “Reflexión: ¿Quién es el mayor?”
Muy edificante
Quiero ser una star cov
muy cierto! Amen, gloria a Dios
Waooo hermosa palabras del señor Jesús, gracias por compartirla.
Amén…SEÑOR JESUS manténme firme en mi humildad y sencillez en cada paso q dé…yo sólo quiero humillarme a los pies de CRISTO.
Cuán grande y humilde es Jesús!! Gracias Dios mío por enviar a tu Hijo para enseñarnos tu bondad y amor a través de su sacrificio en la cruz. Cada parabola q predicaba y enseñaba en aquellos tiempos es igual hoy. Persevera en El. Estudiemos la biblia y cuánto podemos aprender. Seamos imitadores.
Señor ayúdame a alcanzar esa humildad necesaria para entrar en el reino de los cielos. Solo tu conoces mi corazón, mis acciones y el nivel de humildad que debo de incrementar en mi vida. Amén, Amen y Amen.
Gracias por tan bellos mensaje, ellos me ayudan a concientizarme de cuanto más me falta cambiar en mi vida. Gracias, Dios les bendiga y siga inspirándoles.
Siempre serán leídas tus palabras pero no todos obedceran y predicaran
Guao q palabras ahora entiendo a nuestros abuelos hay q ser siempre humilde y amar al projimo como a uno
Mismo gracias Jesus gracias amen
Le doy Gracias a Dios por estas reflexiones maravillosas que nos hacen meditar cada mañana,la palabra de Dios es tan clara que nos dice que seamos como niños el horgullo y la arogancia no entrará en el reino de los cielos debemos ser mansos y humildes como lo fue Cristo Jesus el fue nuestro maximo ejemplo aquí en la tierra.
Amen
Amén, seguiré siendo humilde y siguiendo a cada paso la palabra de Dios
AMEN Señor Jesus…
Amén, que Dios nos ayude a humillarnos, y solo a través de la Cruz, es decir,negándonos a nosotros mismos podremos lograrlo. Que el Señor te bendiga.
Gracias mi Dios por todos los beneficios que nos das y nos seguirá dando te pido que me guies para ser mas humilde para llevar tu palabra a todas parte mi Dios
No soy estudioso de la biblia pero pienso que ese artículo se refiere a las personas mayores que vuelven a ser niño y se le debe respeto
AMÉN DTB BENDITO SEA MI SEÑOR!!! DTB
Amén nesecito regresar a tu casa mi amado Dios Desde ya te quiero comenzar a agradar solo a ti mi amado padre
Amen
Dios bendiga.hoy quiero saludar A mi hermanos y hermanas le doy gracias a Dios por hacer tan bueno y tan misericordios.un día más en el cual vemos que se acerca un año más como dicen muchos un año qué viene y otro qué se va te quiero decir que veamos más haya Cristo viene pronto vemos como la palabra dice Bienaventurado el que lee,y los que oyen las palabras de esta profecía, y guarden las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca. Hoy los quiero dejar con una palabra en la cual se me ha revelado no una sino dos veces en mi vida y es la cual el señor dice. he aquí yo vengo pronto,y mi galardón conmigo,para recompensar a cada uno según sea su obra. Hoy te quiero decir que tenemos que reflexionar en nuestra vida porque al final se acerca Dios los bendiga los amamos en el amor de Cristo crean en Dios padre hijo y espíritu Santo pídale que le Revele Dios es un Dios en el cual no quiere que nadie se pierda sino que vengamos todos aún arrepentimiento Dios los bendiga amén amén y amén
Señor nuestro Dios ayúdame a conseguir un corazon limpio señor un corazon de niño, ayúdame a abrirte mi corazón cada día padre gracias por todas tus bendiciones, para mi esté año ya que sin tu ayuda no lo habría logrado jamás ! Te amo Dios. Amén !