Jesucristo: la personalidad más importante

paul washer

Para mí es muy importante hablar sobre los grandes reformadores de la historia, ya que ellos pertenecen a nuestra historia, pero algo que debemos entender es que en la historia de la iglesia nadie es más importante que Jesucristo mismo, puesto que Él es la piedra angular, el sostén, la cimiente, el baluarte, Él es lo que ha sostenido a la iglesia misma. Sin su muerte y resurrección en la cruz, entonces no tendríamos ninguna historia que contar.

Jesucristo es el inicio de la historia de la iglesia, en esta historia Él es el personaje más importante, por lo tanto, nos tomaremos un tiempo hablando de este ser.

En nuestros tiempos estamos viendo una reforma en diferentes partes del mundo, muchos jóvenes están citando a los grandes reformadores del pasado, están volviendo a las doctrinas bíblicas, y a la verdad esta es una era maravillosa. Pero algo que debemos entender es que no hay nadie más importante que Jesucristo y esto es uno de los grandes pilares de la reforma protestante, reconocer que solo Cristo es el Señor y que Él es el personaje principal en toda la historia de la la iglesia. No Martín Lutero, no Juan Calvino, ni Wesley y todos los demás, Jesucristo es la esencia de toda la verdad central del evangelio, sin Él no hay evangelio.

A veces escucho tantas personas predicar y no saben apreciar la hermosura de Cristo en su sermón. Creo que todo el antiguo y nuevo testamento están fundamentados en la persona de Jesucristo y que en nuestros sermones la persona que debe lucir en lo absoluto es Jesucristo.

Muchas veces como iglesia perdemos el norte de cada cosa, le damos más importancia a algunas cosas que a lo que en realidad merece toda la importancia.

Una vez conversaba con un amigo y le decía la forma tan dinámica en que están predicando los predicadores, con eso de anécdotas, cuentos, fábulas, métodos y un montón de cosas nuevas simplemente por el hecho de hacer que los hermanos no se duerman en el sermón. Esta persona me dijo que es correcto que se haga esto, y eso me dejó muy triste, el saber que para muchos predicadores Cristo no es suficiente, por lo cual tienen que recurrir a fábulas y un montón de cosas «nuevas» para que los hermanos no se duerman.

Digo: Si el sermón de la Biblia te parece aburrido, entonces no te interesa Dios y su gloria y por eso es que te aburres. Ahora, tenemos una pregunta esencial: ¿Quién fue Jesús? Toda la Escritura nos habla de Jesús y su poderío, por lo cual creo que la Biblia nos habla por sí misma de la persona de Jesús. Veamos algunos versos a continuación:

Autor y consumador de la fe

Puestos los ojos en[a] Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de El soportó la cruz, despreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

Hebreos 12:2

Este pasaje nos recuerda que la fe cristiana no surge de un esfuerzo humano, sino que comienza y se perfecciona en la persona de Cristo. Él no solo es el origen de nuestra fe, sino también quien la lleva a su plenitud. Al fijar nuestra mirada en Él, encontramos el ejemplo perfecto de perseverancia y obediencia, aun en medio del sufrimiento.

El blanco perfecto de Dios para darnos salvación

Pero El fue herido (traspasado) por nuestras transgresiones, Molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, Y por Sus heridas (llagas) hemos sido sanados.

Isaías 53:5

Aquí se revela claramente el carácter sacrificial de la obra de Cristo. Él tomó sobre sí mismo el castigo que nosotros merecíamos, demostrando que la salvación no es producto de nuestros méritos, sino del amor y la justicia de Dios manifestada en la cruz. Cada herida fue el precio de nuestra redención.

El único salvador del mundo

En ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser[a] salvos.”

Hechos 4:12

Este versículo establece la exclusividad de Cristo como el único camino hacia Dios. Ninguna filosofía humana, religión o ideología puede brindar la salvación que solo Cristo ofrece. Reconocer esto es fundamental para la fe cristiana, pues asegura que nuestra confianza está depositada en el único que tiene poder para salvar.

Él es la vid verdadera

Yo soy la vid verdadera, y Mi Padre es el viñador.

Juan 15:1

Jesús se presenta como la vid de la cual los creyentes somos los pámpanos. Esto nos recuerda que separados de Él no podemos dar fruto ni tener verdadera vida espiritual. La comunión diaria con Cristo es indispensable para mantenernos firmes y productivos en la fe.

El es la luz del mundo

Jesús les habló otra vez, diciendo: “Yo soy la Luz del mundo; el que Me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la vida.”

Juan 8:12

Cristo ilumina el camino de aquellos que le siguen, disipando las tinieblas del pecado y de la ignorancia espiritual. Su luz no solo nos guía, sino que nos da vida, mostrando que en Él está la claridad necesaria para andar en verdad y justicia.

Él es el nuevo pacto

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito (único), para que todo aquél que cree en El, no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Juan 3:16

Este versículo tan conocido resume el corazón del evangelio: el amor de Dios revelado en el sacrificio de Cristo. En Él se establece un nuevo pacto, no basado en sacrificios animales o rituales humanos, sino en la fe en el Hijo de Dios que garantiza vida eterna a quienes creen.

Conclusión

En conclusión, cada uno de estos pasajes nos muestra facetas únicas de Cristo y de su obra redentora. Él es la fe que se inicia y se perfecciona en nosotros, el sacrificio que nos da paz, la luz que guía nuestro caminar, la vid que nos sustenta y el nuevo pacto que asegura la vida eterna. Al meditar en estas verdades, entendemos que Jesús no es simplemente un personaje histórico, sino el centro de la historia misma y el fundamento de nuestra esperanza. Como iglesia y como creyentes, debemos mantener nuestra mirada puesta en Él, reconociendo que sin Cristo no hay evangelio ni salvación.

Un comentario sobre Gálatas capítulo 1:1-5
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