(www.mimejoralabanza.com) — Acabamos de ver el primer capítulo de la mini serie Quién mató a Jesús. A continuación les dejamos nuestras impresiones hasta ahora.
Hasta ahora no hay mucha cosa qué decir. Creo que la verdadera esencia la conoceremos en el segundo capítulo. Lo que sí me llamó un poco la atención es que en algunos milagros que ocurren, como la pesca milagrosa, el mismo Jesús también se sorprende. Y de eso trata la serie: presentar a Jesús como un hombre más, no como el Hijo de Dios que sabe que es capaz de hacer milagros. Cuando un milagro ocurre hasta él mismo parece desconcertado, como si no tuviera certeza de su poder divino.
Este enfoque, aunque cinematográficamente atractivo para algunos, choca con la fe cristiana. La Biblia enseña que Jesús sabía perfectamente quién era y cuál era su misión. Desde los doce años, cuando conversaba con los doctores en el templo, él ya era consciente de que debía ocuparse de los negocios de su Padre (Lucas 2:49). Reducir a Cristo a un hombre sorprendido por lo que acontece a su alrededor es negarle la plena conciencia de su identidad como Hijo de Dios.
El milagro del niño endemoniado
El milagro más notable ocurrido en la mini serie Quién Mató a Jesús es sobre un niño endemoniado llamado David. Jesús le habla diciéndole: “te hablo a ti David, no al demonio”. El niño aparentemente muere, la madre lo llora y alguien anuncia a la multitud que está muerto. Jesús se muestra preocupado, alza sus ojos al cielo en señal de lamento, y de pronto el niño despierta preguntando qué pasó y pidiendo agua. Todos se alegran al ver que David sigue con vida.
Si bien esta escena busca mostrar un Cristo humano y sensible, en los evangelios vemos que Jesús nunca dudó de su autoridad frente a los espíritus malignos. Marcos 9:25-27 relata cómo Jesús reprendió con firmeza al espíritu mudo y sordo que atormentaba a un muchacho, ordenándole que saliera y no volviera más. El joven cayó como muerto, pero Jesús lo tomó de la mano y lo levantó. La diferencia es clara: en la Escritura, Jesús actúa con poder y certeza, no con dudas ni con temor.
La omisión del bautismo sobrenatural
Otro detalle importante que no aparece en la serie es el bautismo de Jesús. La Biblia relata con precisión:
16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.
(Mateo 3:16-17 RVR1960)
El hecho de que la producción haya omitido este evento muestra su propósito: presentar a un Jesús despojado de todo lo sobrenatural. Pero precisamente esta escena es clave para entender su ministerio, pues confirma que Jesús es el Mesías prometido, respaldado por el Padre y ungido por el Espíritu Santo.
El peligro de un Cristo “solo humano”
Reducir a Jesús a un simple maestro o un hombre con carisma, pero sin divinidad, es una forma de negar el Evangelio. El apóstol Juan advierte: “todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo” (1 Juan 4:3). Presentar a un Cristo sorprendido, limitado o ignorante de su misión es una manera sutil de debilitar la fe del espectador.
El cristiano debe recordar que Jesús no fue un mero mártir de la historia, sino el Salvador eterno. Como dijo en Juan 10:18, “Nadie me quita la vida, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar”. Esto nos demuestra que siempre tuvo control absoluto sobre lo que acontecía.
Reflexión final
El primer capítulo de la miniserie deja claro que el enfoque de NatGeo es presentar un Jesús menos divino y más humano. Sin embargo, nuestra fe no depende de producciones televisivas, sino de la Palabra de Dios. Como creyentes debemos discernir lo que vemos y recordar que el Cristo de la Biblia es el Hijo de Dios, eterno, todopoderoso y lleno de gracia. Él no se sorprendía de sus milagros, porque era consciente de que todo lo que hacía provenía de su comunión con el Padre.
El segundo y último capítulo de la miniserie Quién mató a Jesús será transmitido mañana por NatGeo a la misma hora. Más allá de lo que esta producción muestre, que nosotros sigamos firmes en la verdad revelada en la Escritura, y confesemos con fe: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16).