Oración para que mi hija consiga trabajo

Oh Señor mi Dios y padre que eres de nosotros, hago esta oración ante ti porque tu conoces nuestros corazones y que al justo le escuchas y respondes y no le dejas en vergüenzas. En este momento te presentaré la vida de mi hija mi Dios y la pongo en tus manos, sus proyectos y bendiciones están en tus manos porque solo Tú eres quien bendice y da las cosas buenas.

Señor tu eres fiel y tus promesas son firmes, eres quien cambia nuestro lamento en baile y si oramos a ti es porque nuestras confianzas están puestas en ti Señor, Tu no dejas tus hijos desamparados. ¿a quien debo acudir mi Dios sino a ti en oración? Confío plenamente en ti porque tu mis misma palabra mi dice que toda mi confianza debe estar en ti porque tu eres que hace todas las cosas posibles, se que mi hija podrá tener un excelente trabajo ya que tu serás el que la bendecirá Señor.

Me arrodillo humillado Señor ante Ti, mi fe me da certeza y me ayuda a creer en que tu misericordia y tu bondad es buena y es para siempre, no me canso de orar a ti porque de esta forma es que debo presentarme a ti mi Dios, hago esta oración desde lo más profundo de mi corazón. Tu eres mi Dios y tu Señor no desecha las oraciones del justo.

Señor el corazón de mi hija esta preparado y no desespera y espera en ti y en tu enorme voluntad, ella sabe descansar en ti mi Dios, porque yo como padre que soy le he enseñado a mi hija a confiar en ti y a que su corazón no desmaye, más bien que sepa esperar a tu voluntad, ya que tu Señor eres quien conoce todas las cosas, bendito eres para siempre, tu estas en los cielos y mira las acciones del justo y la buena enseñanza que el padre justo da a sus hijos.

Señor se que aunque no ha llegado el momento en que mi hija reciba el trabajo, se que ella esperará a tu respuesta, cuando tus bendiciones llegan no añaden con ellas tristeza, porque lo que das es bueno y se recibe con alegria del corazón.

Jehová está lejos de los impíos; Pero él oye la oración de los justos.

Proverbios 15:29

Oh altísimo aunque mi hija no haya recibido lo que te ha pedido, ella te da gracias porque todo llega a su tiempo, mis oraciones nunca fallaran delante de Ti, mi boca no dejara de alabarte y bendecir tu nombre y decir con mis cánticos que eres buenos y que mi esperanza de mi hija esta en Ti.

1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos.

2 Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.

3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

4 He aquí que así será bendecido el hombre Que teme a Jehová.

Salmos 128:1-4

Señor, continúo delante de Ti en esta oración porque reconozco que no hay otro refugio fuera de tu presencia. Tú conoces cada pensamiento, cada temor y cada esperanza que habita en el corazón de mi hija. Nada te es oculto, y aun antes de que una palabra llegue a nuestros labios, Tú ya la conoces. Por eso descanso en tu soberanía y me afirmo en tu fidelidad.

Padre amado, guarda a mi hija de la ansiedad que produce la espera. Que su mente no se llene de dudas ni su corazón de angustia. Permite que ella recuerde cada día que Tú tienes cuidado de sus hijos y que ninguna oración hecha con fe es en vano. Que aprenda a confiar incluso cuando el silencio parece largo, sabiendo que Tú siempre estás obrando.

Señor, si esta etapa es un tiempo de preparación, concédele paciencia. Si es un tiempo de prueba, concédele fortaleza. Y si es un tiempo de enseñanza, concédele humildad para aprender. Que cada proceso sea una oportunidad para crecer espiritualmente y para afirmar aún más su dependencia de Ti.

Hoy pongo delante de Ti cada solicitud enviada, cada entrevista realizada y cada puerta que parece cerrada. Confío en que Tú eres quien abre puertas que nadie puede cerrar y quien cierra aquellas que no convienen. Guíanos conforme a tu perfecta voluntad, aunque muchas veces no la entendamos en el momento.

Declaro que el trabajo que Tú tienes preparado para mi hija será una bendición. Será un lugar donde ella podrá desarrollar sus talentos, crecer en responsabilidad y dar testimonio de tu gracia. No será motivo de aflicción ni de tristeza, sino una oportunidad para honrarte con su esfuerzo y su conducta.

Gracias Señor porque tu palabra nos enseña que todo lo que viene de Ti es bueno. Gracias porque tu provisión llega en el tiempo exacto y nunca tarde. Aunque nuestros ojos no vean aún la respuesta, nuestros corazones descansan en la certeza de que Tú cumples lo que prometes.

Sigo clamando con fe, sigo esperando con paciencia y sigo confiando con seguridad. Tú eres mi Dios, Tú eres mi refugio y Tú eres mi esperanza. En tus manos dejo la vida de mi hija, sus pasos, sus decisiones y su futuro. A Ti sea toda la gloria, la honra y la alabanza por los siglos de los siglos. Amén.

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