Es fundamental que cuando hablemos de temas relacionados con la fe, tengamos la responsabilidad de distinguir entre lo que realmente enseña la Biblia y lo que son simples dichos populares o interpretaciones humanas. Muchas veces se escuchan frases que suenan espirituales, pero que no aparecen en las Escrituras. Como creyentes, debemos ser cuidadosos al afirmar que algo está en la Palabra de Dios si no lo hemos comprobado. La Biblia es perfecta, inspirada y sin error; por ello, merece ser citada con respeto, estudio y reverencia.
Estos son solo dichos que a veces repiten los predicadores; el problema surge cuando, por falta de conocimiento bíblico o de lectura atenta, algunos llegan a creer que provienen de la Escritura. Lo que comienza como una frase bien intencionada puede terminar confundiendo a otros sobre la verdad del Evangelio. Por eso es clave volver al texto bíblico, comparar, leer el contexto y evitar convertir tradiciones o costumbres en doctrina. Enseñar implica una gran responsabilidad delante de Dios y de la iglesia.
A continuación te presentamos 10 cosas que se predican y que no están en la Biblia. Estos dichos suelen ser predicados tanto en la iglesia como en otros escenarios donde se comparte la Palabra del Señor. Antes de exhortar, asegúrate de estudiar con sabiduría y de verificar cuidadosamente lo que afirmas, para que la predicación sea fiel a la verdad y edifique al oyente. La Biblia nos llama a manejar con diligencia la Palabra de verdad, sin añadir ni quitar, para honrar al Señor en todo.
1. “Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos”
Esta frase se repite constantemente en muchos púlpitos y conversaciones, pero no aparece en la Biblia. En realidad, la Escritura enseña lo contrario: que Dios ayuda a los humildes, necesitados y dependientes de Él. En Salmos 121:2 dice: “Mi socorro viene de Jehová”. La verdadera ayuda divina no depende del esfuerzo humano, sino de una actitud de fe y dependencia total.
2. “Todos los caminos llevan a Dios”
Esta afirmación suena inclusiva, pero contradice completamente el mensaje de Cristo. Jesús mismo declaró: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). La Biblia enseña que solo hay un mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo. No todos los caminos conducen al cielo, solo uno: el de la fe en el Hijo de Dios.
3. “El dinero es la raíz de todos los males”
Muchos citan este texto malinterpretado. La Biblia no dice que el dinero sea malo, sino que “el amor al dinero” es la raíz de todos los males (1 Timoteo 6:10). El dinero es una herramienta neutral, pero cuando ocupa el lugar de Dios en el corazón, se convierte en un ídolo destructivo.
4. “El cielo ganó un ángel”
Cuando alguien muere, se suele decir que “ganó alas” o “se convirtió en un ángel”. Sin embargo, la Biblia enseña que los seres humanos y los ángeles son creaciones distintas. Los redimidos no se transforman en ángeles, sino que recibirán cuerpos glorificados y vivirán eternamente con Dios (1 Corintios 15:52-53).
5. “Dios nunca te dará más de lo que puedas soportar”
Aunque suena alentador, esta frase no está en la Escritura. Lo que dice 1 Corintios 10:13 es que Dios no permitirá que seamos tentados más allá de lo que podamos resistir, pero no se refiere a las pruebas de la vida. En ocasiones, Dios permite cargas imposibles para que aprendamos a depender de Él y no de nuestras fuerzas.
6. “El cristiano no puede sufrir”
Algunas predicaciones modernas enseñan que si tienes fe, no sufrirás. Sin embargo, la Biblia está llena de ejemplos de creyentes fieles que atravesaron dolor y tribulación. Jesús mismo dijo: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). El sufrimiento no niega la fe, la fortalece.
7. “Si tienes fe, nunca tendrás problemas económicos”
El llamado “evangelio de la prosperidad” ha distorsionado el verdadero mensaje de Cristo. La fe no garantiza riqueza material, sino una vida de contentamiento y dependencia de Dios. Pablo aprendió a vivir en abundancia y en escasez (Filipenses 4:12). Las bendiciones de Dios son espirituales antes que materiales.
8. “Los buenos irán al cielo”
Esta es una creencia popular pero antibíblica. La salvación no depende de cuán “buenas” sean nuestras obras, sino de la gracia de Dios mediante la fe en Cristo (Efesios 2:8-9). Nadie puede ganarse el cielo por méritos personales; solo el sacrificio de Jesús abre la puerta a la vida eterna.
9. “Debes declarar con tu boca lo que deseas y se cumplirá”
Muchos predicadores actuales promueven la idea del “poder de la palabra”, como si el ser humano pudiera crear realidad con solo declarar. Pero solo Dios tiene poder creativo absoluto. El creyente puede orar y confesar con fe, pero siempre debe decir: “Hágase tu voluntad”. La fe verdadera confía en lo que Dios quiere, no en lo que uno desea.
10. “Dios quiere que todos sean felices”
Dios no está interesado principalmente en nuestra felicidad temporal, sino en nuestra santidad eterna. La felicidad es un resultado, no el propósito. La Biblia enseña que fuimos llamados a ser santos, no simplemente felices (1 Pedro 1:16). Dios desea formar nuestro carácter, no solo darnos comodidad.
Conclusión
Como creyentes, debemos aprender a distinguir entre las tradiciones humanas y las verdades eternas de la Palabra de Dios. Muchas frases populares suenan correctas, pero al analizarlas a la luz de las Escrituras descubrimos que no tienen fundamento bíblico. La verdadera sabiduría proviene del estudio constante, la oración y la guía del Espíritu Santo. No se trata solo de repetir lo que hemos escuchado, sino de escudriñar la verdad con humildad y discernimiento. Que cada enseñanza, cada predicación y cada conversación apunten siempre a Cristo, quien es la fuente de toda verdad y el único camino que conduce a la salvación.