Predicar con autoridad no es lo mismo que predicar de forma autoritaria. A continuación el video y el transcrito de la tesis #28 para la iglesia evangélica de hoy por el pastor Miguel Núñez.

Dios nos ha instruido a enseñar la Palabra y a predicar dicha Palabra con toda autoridad, pero no de forma autoritativa.

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Cuando el apóstol Pablo escribió a Tito en 2:15 le dice “habla, exhorta y reprende con toda autoridad”. De manera que nosotros tenemos un llamado a ejercer dicha autoridad a través de la Palabra amparada precisamente o amparados en lo que es la autoridad de la revelación de Dios.

Y recordemos que lo que da autoridad al predicador es justamente su conocimiento de la Palabra, su manejo de la Palabra, el endoso de Dios de lo que es su llamado y su llamado a la predicación y a la enseñanza, su vida de testimonio o su vida de integridad así como la humildad delante de Dios y delante de los hombres.

Muchas veces nosotros pensamos que el subir la voz, el subir el volumen en el púlpito es lo que confiere autoridad a un predicador. Las audiencias pueden ser impresionadas por el volumen y el carisma y la forma de gesticular de un pastor o maestro pero la realidad es que el corazón de ellos, de aquellos que escuchan solamente es transformado por el poder de la Palabra que sale de un hombre que ha sido endosado por Dios para la predicación, que está caminando con Dios y cuando ese Dios entonces se mueve a través de él y por tanto a través del espíritu de Dios que usa la Palabra, aplica la predicación de dicho maestro al corazón, a la mente de aquellos que están escuchándole y entonces nosotros podemos ver la transformación.

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No confundamos autoritarismo con autoridad. El autoritarismo es del hombre, la autoridad espiritual viene de Dios. ¡Despierta!.

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Ver la tesis #27

Ver al tesis #29

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