Hemos escuchado muchísimas frases anti bíblicas de boca de muchos de nuestros predicadores que muchas iglesias  han usado con gran seguridad, de manera que ya se ha vuelto algo normal en muchas iglesias. Les aseguro que usted alguna vez ha escuchado la frase “te mando al infierno sin retorno” y estos son cultos donde comienzan a reprender y atar al diablo y sus demonios y mandarlo al infierno. ¿Es bíblico esto? Veamos qué nos dice la Biblia.

El mejor ejemplo de la Biblia que podemos tomar sobre este punto es el de nuestro Señor Jesucristo. La Biblia menciona que existía un endemoniado el cual tenían encadenar porque tenía un espíritu muy fuerte y de esta historia podemos sacar la diferencia abismal entre Jesús y los predicadores del día de hoy a la hora de reprender un demonio:

Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.

Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.

Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.

10 Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región.

11 Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo.

12 Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.

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13 Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.

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Marcos 5: 7-13

De estos versículos podemos aprender la forma en que Jesús reprendió a un demonio, la cual fue muy diferente a la que los predicadores usan el día de hoy. Jesús no mandó los demonios al infierno sin retorno, más bien acudió al ruego que decía: envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. En ningún momento se nos ha dado autoridad de enviar demonios al infierno, mas sí de reprender

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

Marcos 16:17

La Biblia no registra en ninguna parte que tenemos autoridad para enviar al diablo y sus demonios al infierno; Jesús nunca hizo tal cosa, ni los apóstoles, ni los piadosos padre de la antigua iglesia, ¡nunca habíamos visto eso!, sin embargo, hoy lo vemos una y otra vez.

Iglesia, debemos tener mucho cuidado con las costumbres que añadimos en nuestro púlpito. Borremos esta frase de raíz y entendamos que toda la autoridad se encuentra en el Hijo de Dios y no en nosotros mismos.

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