Todos conocemos la historia de David, ya sea que la hayamos escuchado en un sermón, de un amigo o la hayamos leído en las Escrituras. Pero he visto en todos estos años que se presenta una idea falsa de quién era David antes de luchar contra Goliat el filisteo. Muy a menudo se dice: David solo fue un pastor de ovejas y Dios entregó la victoria a través de un simple pastor de ovejas al pueblo e Israel. Mas esta no es la historia completa que nos presenta el libro de 1ª Samuel.

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El el capítulo 16 de 1ª Samuel vemos lo siguiente: 1Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá. Ya desde este versículo David no es más un simple pastor de ovejas, sino que tiene sobre él lo principal “el Espíritu de Dios”. Seguimos recorriendo algunos otros versiculos y nos damos cuenta que a partir del verso 14 del mismo capítulo 16 nos habla sobre un espíritu malo enviado de parte de Dios para atormentar al rey Saul. En este momento tan adverso de la vida de Saul habían mandado a buscar a alguien que sepa tocar con el propósito de que aquel espíritu se vaya de él (v.16).

El rey Saul sin pensarlo mucho mandó a buscar a alguien que tenga esta cualidad, mas uno de sus criados le ofreció aun más y en el siguiente verso descubrimos las grandes cualidades que tuvo David antes de luchar con Goliat:

18 Entonces uno de los criados respondió diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová está con él.

Aquí este criado nos presente 7 cualidades de David: 1) Sabe tocar, 2) Es vigoroso, 3) Es valiente, 4) Hombre de guerra, 5) Prudente en palabras, 6) Hermoso, 7) Jehová estaba con él. Aquí vemos 7 cualidades impresionantes de David, aunque unas mejores que otras, pero todo esto nos quita el velo de que David fue un simple pastor de ovejas, incluso, en este verso ni se hace mención del oficio que más se destaca al día de hoy sobre la vida de David. Lo más importante de todas estas cualidades es la número 7: “Jehová estaba con él”. David no fue un simple “muchacho”, él fue más que eso, fue un muchacho lleno de Dios, era valiente, no temía absolutamente a nada porque sabía de quien era la victoria, él conocía bien al Dios de Israel.

En el verso 21 se le agrega otro oficio a David:

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Y viniendo David a Saúl, estuvo delante de él; y él le amó mucho, y le hizo su paje de armas.

Luego de todo esto nos damos cuenta en el capítulo 17 que aparece un gigante filisteo llamado Goliat, el cual tenía 40 días frente al pueblo de Israel, desafiando al ejército de Dios. Pero el pueblo de Israel, el cual había presenciado innumerables victorias contra los filisteos, ahora estaban temblando frente a un gigante. Sin embargo en aquel momento aparece aquel que nosotros le llamamos “simple pastor de ovejas” y pronuncia las siguientes palabras al rey Saul:

34 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada,

35 salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.

36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente.

37 Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.

Fíjense que David está hablando en tiempo pasado “Tu siervo era pastor de ovejas de su padre”. David ya no era pastor de ovejas. Pero recordaba cómo libraba a sus ovejas de cualquier fiera. De esa misma forma él tenía la certeza de que el gigante filisteo iba a ser como cualquiera de los animales que se levantaba contra sus ovejas. Luego, cuando David está frente a Goliat, le dice:

45 Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.

46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.

47 Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.

David estaba seguro que la victoria venía de parte de Dios y que Dios les libraría una vez más de mano de los filisteos, de Goliat y de cualquier otra nación que fuera en su contra. Dios nos revista de la misma confianza que tenía David en Él y que Su Espíritu siempre esté sobre nosotros.

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