Kenneth Copeland y Jesse Duplantis

Esta noticia fue publicada con fecha del día 8 del mes presente y hoy traemos nuestra opinión, ya que es sorprendente hasta el nivel donde llega la avaricia de nuestros predicadores actuales, y más que avaricia, el error con el que engañan a las demás personas con su forma de pedirles dinero a los hermanos a base de decir “Dios me dijo”.

Según Jesse Duplantis mientras estaba en el avión el Señor le comunicó las siguientes palabras:

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“El Señor me preguntó ‘¿Jesse, te gusta tu avión?’ Yo pensé: “Eso es una pregunta extraña”, explicó Duplantis. “Le dije: ‘Ciertamente, Señor. Luego me instó: ” ¿Eso es todo?. ¿Vas a dejar tu fe estancada?’”.
Jesse Duplantis también expresó:

“Señor, yo no creo que voy a dejar mi fe estancada”, a la que Dios habría contestado: “¿Así que eso es todo lo que podría dar?”.

El señor Duplantis le llama una fe estancada viajar en un avión público ya que dice que anda en un acero largo lleno de demonios.

“No se puede dar cuenta de todo y hoy en día, este mundo lleno de drogas, se ha quedado atascado en una tubería de acero largo con un montón de demonios…”.

La forma correcta de poder llegar a las almas perdidas no es buscando un avión de 65 millones de dólares como lo hizo el famoso predicador de la prosperidad Creflo Dollar, sino que estas cosas tan lujosas se convierten en pura avaricia. Duplantis  dice que Dios mismo le habló en el avión, pero vamos a hacer un análisis de los personajes bíblicos. La Biblia nos destaca en el libro de Hebreos que muchas de estas personas vivieron corriendo de aquí para allá, en cavernas, en las profundidades de la tierra, sufrieron la ira de reyes, fueron perseguidos (Hebreos 11:38), sin embargo, nos encontramos hoy en día un grupo de predicadores que solo piensan en Jets privados, Mercedes Benz, carros lujosos, casas lujosas, engañando a miles y miles de personas con su falso “asi dice el Señor”.

Coperland destacó que sin el avión no podría cumplir el 90% de su agenda. Es impresionante leer y escuchar este tipo de cosas, ya que Coperland al parecer no ha leído bien su Biblia. El apóstol Pablo, siendo el predicador más importante de la historia de la iglesia (después de Cristo), nunca pudo tener un barco privado, sino que padeció naufragio:

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Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; noche y día he estado en lo profundo (del mar);

2 Corintios 11:25

Tenemos a nuestro amado salvador, nuestro Cristo agonizante, aquel Rey de Reyes, que siendo rico se hizo pobre (2da corintios 8:9), soportó todo el peso del pecado, fue colgado en un madero, tuvo sed, le apedrearon y azotaron, fue aquel gran varón que pudo decir:

Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.
(Mateo 8:22)

El Hijo de Dios nisiqueira tuvo donde recostar su cabeza, sin embargo, tenemos a un Kenneth Copeland y Jesse Duplantis que si no tienen un avión privado “no pueden cumplir el 90 % de sus actividades”. Hasta donde llegan nuestras excusas para cubrir nuestras avaricias y amor al dinero.

Espereamos que Dios nos ayude a ser humildes como su Hijo, ferviente como Pablo a pesar de los peligros, que aprendamos a ser conformes como estos hombres de Dios que pudieron darle la gloria a Dios sin importar cuales fuesen sus circunstancias.

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