Si diezmo pierdo la salvacion

(www.restablecidos.com) — Nuestra posición sobre el diezmo ya la hemos expresado anteriormente, y es que para nosotros, la iglesia de hoy en día no tiene la responsabilidad de diezmar como la tenían los creyentes del Antiguo Testamento, ya que estos diezmaban porque se les exigía, puesto que los sacerdotes, levitas y aquellos que vivían en la casa de Jehová se sostenían de los diezmos y las ofrendas. En el Nuevo Testamento ni los apóstoles ni el mismo Cristo nos mandan a diezmar, sino que la Biblia nos revela en el libro de Hechos que los creyentes vendían todo lo que poseían y lo ponían a los pies de los apóstoles, y lo que era reunido era rapartido a cada uno según la necesidad.

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Hechos 4:

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44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;

45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.

46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,

47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

De manera que en el nuevo testamento no se vuelve a pedir el diezmo o hablar del mismo como algo tan necesario como en el Antiguo Testamento. Ahora, respondiendo a la prengunta que muchos hacen “¿Si no diezmo, me voy al infierno?”, hay algo muy importante que analizar, y es que si decimos que si no diezmamos nos perdemos, entonces estaríamos diciendo que la salvación es por obras y no por gracia.

Efesios 2:8-9Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

no por obras, para que nadie se gloríe.

La Biblia una y otras vez nos habla de la gracia de Dios, dejándonos dicho que no importa cuantas buenas obras podamos hacer, que nada de esto es suficiente para hacernos salvos, lo único que nos puede hacer salvos es la gracia redentora de Cristo en la cruz. Entonces no podemos decir que si no diezmamos nos perdemos porque la salvación sería por obras, y en vano sería la muerte de Cristo en la cruz.

Es muy importante entender esto, puesto que por ahí andan muchos predicadores diciéndole a los creyentes que si no traen los diezmos irán al infierno. De manera, que Dios ha querido que la salvación sea por gracia, por pura gracia, para que nadie se gloríe de las obras que hace o de que da más ofrendas y diezmos que otra persona. Es por gracia, para hacernos entender que el sacrificio de Cristo es lo único que nos hace salvos, lo único que nos lleva al cielo.

Pero no estamos en contra de que se lleven los diezmos a la iglesia, porque sirven para el buen sostenimiento de la misma en cuanto a lo material y a diferentes necesidades de los hermanos. En lo que no estamos de acuerdo es en obligar a diezmar.

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This article has 5 Comments

  1. Si miramos el libro de galatas 3:15. Pablo enseña que un pacto entre dos personas (dos seres humanos. No se puede anular ni tampoco añadirle nada despues que este está firmado por las dos personas pero si analizamos el libro de numeros capitulo 18 versiculos 19 y 22. Dios que no es un ser humano hace un pacto eterno. Con sal. Dentro de ese pacto o alianza Dios les dice a los livitas. Y sacerdotes (hijos de levi) que a ellos de generacion en generacion les pertenecen todas las ofrendas que los israelitas llevaban al templo en jerusalen pero la palabra de Dios dice. Que nuestro señor pertenece a la tribu de juda. Hebreos capitulo 7: versiculo 14 .Osea el tenia prohivido introducir. O recivir diezmos dentro de su ministeri

  2. En el amor de Jesús os dejo mi comentario: Es muy cierto que por gracia somos salvos. Por la fe en nuestro Señor Jesús, de eso no hay duda alguna. No obstante los que no vayan al cielo serán juzgados por sus obras: “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante de Dios; y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras” (Apocalipsis 20:12), aunque esto no lo planteo para justificar los diezmos, hay que tener en cuenta este versículo. Por otro lado cabe resaltar, que los cristianos de la época de los apóstoles, vendían todo y lo compartían, porque ellos pensaban que el fin del mundo llegaría en su generación, más desconocían el momento. Esto de vender todo y compartirlo, en realidad les trajo dificultades a los creyentes y a la misma iglesia, pues al vender todo, se quedaron sin generar renta, para el sostenimiento de ellos y de la misma iglesia y entraron en un estado de dificultades económicas, esto está en la historia de la iglesia. Vuelvo y repito, lo hicieron porque creían que el fin sería en su generación. Aun cuando tampoco creo que por no diezmar vaya al infierno, ya que la biblia expresa claramente quienes no entrarán en el reino de los cielos, y no se menciona lo de los diezmos, considero muy necesario diezmar para el crecimiento del reino de los cielos aquí en la tierra. Jesús y sus discípulos tenían una bolsa con dinero, porque tenían necesidades, tanto ellos, como muchos de los que les escuchaban, y necesitaban porque habían dejado sus labores para dedicarse al evangelio, así como hacen muchos hermanos hoy en día. Los panes y los peces que se multiplicaron a través de los milagros de Jesús, me imagino que fueron comprados, todas las veces que se hizo esto. Hoy en día las iglesias, especialmente las que no reciben ayuda del estado, necesitan recursos para su comodidad al congregarse, y necesitan de pastores, misioneros, evangelistas, entre otros, consagrados al evangelio; asimismo, un templo necesita de agua, luz, aire acondicionado, aseo, elementos, entre otros gastos; sobre todo, necesita salir de las cuatro paredes a anunciar el reino de los cielos, igual que hacía Jesús y sus apóstoles. Esto es gasto. Está demostrado que con las solas ofrendas, no alcanza para todo lo expuesto. Así que si bien no es obligatorio, al que le salga de su corazón diezmar, que lo haga con alegría, porque es otra manera de contribuir a la expansión del evangelio, aunque muchos no quieran reconocerlo, y piensen que solo se trabaja para el reino con una acción física. Aparte de lo anterior, y de eso tengo testimonio, que si bien no damos para que se nos recompense, lo cierto es que aunque no tengamos abundancia, tampoco nada de lo necesario nos faltará. Porque Dios es un Dios de justicia y misericordia. En lo que si no estoy de acuerdo es en presionar para que la gente siembre hasta lo poco que tiene, porque en la realidad física, tenemos muchas necesidades, y lo que tenemos, es una bendición que Dios nos ha otorgado. Sólo si Dios nos lo exigiera, lo haríamos, pero Dios desea que tú estés bien, porque un evangelio en la mera llevadera, no sería testimonio para los demás. Dios os bendiga grandemente.

  3. Alguna de las partes (la que posteo y comento) seria tan amables de interpretar esta porcion en relacion al tema?:

    8¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: “¿En qué te hemos robado? En los diezmos y en las ofrendas. 9Con maldición estáis malditos, porque vosotros, la nación entera, me estáis robando. 10Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto–dice el SEÑOR de los ejércitos– si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde.

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