cash luna

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(www.mimejoralabanza.com) — Todos sabemos quien es Cash Luna, pues, es uno de los maestros de la doctrina de la prosperidad, que en una ocasión dijo una frase que se hizo muy famosa:

“Mientras mayor sea tu ofrenda mayor será tu bendición”.

¿Por qué comparar esta doctrina de Cash Luna con las indulgencias católicas que se practicaban en el tiempo de Martin Lutero? Para responder esta pregunta veamos de qué se trataron las indulgencias:

La prédica de indulgencias fue denunciada ya por John Wickliffe (1320-1384) y también por Jan Hus (1369-1415) que cuestionaron los abusos que su práctica originaba. Pero recién en el primer cuarto del siglo XVI, tienen lugar los hechos de mayor significación histórica: el primero es la indulgencia acordada en 1506 para quienquiera ayudase a la construcción de la basílica de San Pedro y, por sobre todo, el verdadero detonante: el escándalo que surge en el Sacro Imperio Romano Germánico a raíz de la campaña organizada por Alberto de Brandeburgo, arzobispo de Maguncia, y llevada a cabo por el predicador de indulgencias Johann Tetzel.

En aquellos tiempos los papas vivían un vida muy lujosa con templos espléndidos y todo a costa de los pobres e inocentes que creían todo lo que se les hablase. Johann Tetzel era un predicador de la famosa “indulgencia”. Le predicaba al pueblo de aquel entonces para que compren indulgencias para que el alma de sus familiares subiese del purgatorio. Les ofrecía algo que no se podía dar, también lo podríamos tomar como que ofrecía un “favor de Dios” a cambio de algo material, y claro, mientras más dinero donaban pues mucho mejor. Y todo esto por la construcción del gran templo del papa.

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También podemos resaltar:

En razón de los mismos, Martín Lutero atacó el principio mismo de la práctica en Las 95 tesis de Wittenberg. Según Lutero, sólo Dios puede justificar a los pecadores. Combate tanto las indulgencias por las almas en el purgatorio (Tesis 8-29) al igual que aquellas en favor de los vivos (tesis 30-68). En el primer caso, los muertos, sostiene, estando muertos, no se encuentran más ligados por los decretos canónicos. Como resultado, es la idea misma del purgatorio que resulta cuestionada. Lutero acusa así a la Iglesia de instrumentalizar el miedo al infierno. En lo que respecta a los vivos, Lutero sostiene que el arrepentimiento basta para lograr la remisión de penas, sin necesidad de cartas de indulgencia. Por el contrario, sostiene, la práctica de las indulgencias desvía a los pecadores de su verdaderos deberes: caridad y penitencia.

Recordemos la frase de Cash Luna: “Mientras mayor sea tu ofrenda, mayor será tu bendición”.

No podemos pensar que nuestra bendiciones dependen de las cosas materiales que le damos a Dios. Yo diría que nuestra bendición depende de la obra redentora de Cristo en la cruz, esto nos hace ser las personas más bendecidas de todo el universo.

A continuación les mostramos un ejemplo de una indulgencia del siglo XVIII:

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El objetivo real de las indulgencias en aquel tiempo fue el de enriquecerse  ellos mismos, sacándole provecho a los pobres. Hoy tiene un nombre diferente: “Doctrina de la prosperidad”.

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