Dios no nos promete que nunca seremos tentados, pero que cuando somos tentados, Él proveerá una vía de escape (1a de Corintios 10:13). Sin embargo, existen cosas que podemos hacer como cristianos para evitar la tentación innecesaria. Muchas veces la tentación puede ser evitada completamente siguiendo los pasos que mostramos a continuación:

1. Orar

En la oración modelo que Jesús le dio a sus discípulos en Mateo 6, Él les enseñó a pedirle a Dios a mantenerlos lejos de la tentación (Mateo 6:13). Una relación diaria con Dios en la oración es un primer paso para evitar la tentación.

2. Usar la Palabra de Dios

Hay muchos buenos versos que nos ayudarán a superar ciertas tentaciones. Memorizar versículos bíblicos dirigidos a combatir tus áreas de tentación será una protección y defensa. 2 Corintios 10:4 y 5 habla de derribar las cosas que se levantan contra la fortaleza de nuestra vida cristiana.

Es necesario trabajar en la memorización de una lista de versículos de la Biblia que nos ayudarán a evitar la tentación. No podemos confiar en buscar una Biblia en el momento de la tentación. Estos versículos tienen que convertirse en una segunda naturaleza en nosotros.

Invierte tiempo en la Palabra de Dios diariamente. Hazlo un hábito. Al saber que serás confrontado por la Biblia en tu lectura mañana puede ayudar a mantenerte enfocado en Dios hoy.

3. Entiende tus debilidades personales

No todo el mundo es tentado de la misma forma. Lo que es una lucha para una persona puede no ser la más mínima tentación para otra persona. Por ejemplo, una persona puede ser tentada con fumar. Para otro, fumar nunca ha sido una piedra de tropiezo ni le llama la atención y por eso esa persona no es tentada de esa forma.

Santiago 1:14 dice que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Esto indica que cada persona tiene sus propios puntos débiles a los que tiene que hacer frente. Necesitas comprender tus propias debilidades de manera que sabrás cómo combatirlas y evitarlas.

4. Huye de la tentación

Dios ha prometido hacer una vía de escape para la tentación. Si buscas la ruta de escape entonces puedes huir de la tentación. Muchas veces la vía de escape es LITERALMENTE caminar (o correr) lejos. La tentación a menudo llega cuando te encuentras en ciertas situaciones o lugares. Una vez que reconoces una de estas situaciones es momento de empacar tus cosas y salir de ahí. (1 Corintios 6:18; 10:14; 1 Timoteo 6:11; 2 Timoteo 2:22)

5. Crea una Red de Rendición de Cuentas

Como cristianos tenemos acceso directo a Dios. No hay lugar en la Biblia que nos enseñe que debemos confesar nuestros pecados a otros hombres para obtener el perdón de Dios. Sin embargo, la Biblia enseña en Santiago 5:16 que el confesarnos nuestras ofensas unos con los otros puede ayudarnos:

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Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

Pero no necesitamos entrar en muchos detalles al contar nuestras faltas, lo único que ellos necesitan es que tiene que orar por nosotros. Debes encontrar alguien que sea un cristiano maduro. El pastor puede cumplir esta misión, pero también puede ser un miembro de la iglesia. Cuéntales que tienes una lucha en cierta área. Busquen juntos a través de la Biblia para encontrar versículos que te ayudarán. Haz que tu amigo te pregunte ocasionalmente cómo te va en esa área. Una vez a la semana es a menudo suficiente. Hazle una promesa a tu amigo que no le mentirás cuando te pregunte cómo te va. Solo te engañas a ti mismo cuando le mientes a alguien. Pídele que ore por ti—no que se ponga de pie en el juicio.

6. No te desanimes

No debes caer en la complacencia acerca de tu pecado. Pero tampoco debes permitir que te derrote. El pecado es mucho más grave que comer demasiado postre, pero hagamos una analogía: Si estás a dieta y te comes una galleta extra que se supone no debiste comerte, ¿tiene sentido renunciar a la dieta y comer el resto de la bolsa? La verdad es que una galleta extra es una cosa menor en comparación con la cantidad de opciones buenas que escogiste la semana anterior. Suena tonto dejar de una dieta por 100 calorías adicionales. Sin embargo, la gente lo hace todo el tiempo.

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Date cuenta de que es probable que caigas en la tentación de vez en cuando, pero eso no es motivo para dejar tu caminar cristiano. No aceptes tu pecado como si no importara, sino también date cuenta de que tienes una opción en tus acciones futuras.

7. Confiesa y Arrepiéntete

Cuando caigas en la tentación, ve a Dios y confiésaselo. Él ya sabe acerca de tu pecado. No le estás diciendo algo que sea una sorpresa. Pero por tu propio bien debes humillarte ante Dios y confesar tu pecado. La verdad es que Él ya te ha perdonado si eres un cristiano. El ir a Él en confesión hace que sea más fácil para que ti tener una clara comunicación con Él.

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