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Hoy en día tenemos un puro desastre en gran parte de nuestros países en el mundo, vemos como cierta dictadura ha cubierto varias naciones, como la violencia, el crimen, las muertes, robos, maltratos de los políticos hacia el pueblo, promesas incumplidas, etc, están haciendo que nuestros países colapsen como nunca antes en la historia.

Cuando leemos la historia del pueblo de Israel nos damos cuenta que cuando ellos se alejaban de Dios sufrían consecuencias terribles, pero cuando elegían a Jehová como su Dios veían las bendiciones de Dios en su tierra. Hoy en día prácticamente todos los gobiernos han desechado a Dios y han visto como la humanidad va de continuo al mal, y nosotros hoy en día tenemos mucho que aprender sobre el pueblo de Israel, aquella nación que Dios escogió.

El salmista dijo:

14 Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
El pueblo que él escogió como heredad para sí.
13 Desde los cielos miró Jehová;
Vio a todos los hijos de los hombres;
14 Desde el lugar de su morada miró
Sobre todos los moradores de la tierra.

Salmos 33:12-14

Dios llama a aquellas naciones que le escogen a Él como Dios “bienaventuradas”, es decir lo mismo que “dichosos”. ¿Por qué bienaventurado? Por el hecho que Dios es poderoso, santo, ningún hombre se puede comparar con Él, nadie puede hacer todas las grandes obras que Dios hace, nadie puede amar tanto a una nación como Dios puede hacerlo.

El pueblo de Israel ganó numerosas batallas con su Dios al frente, pero cuando ellos se revelaban contra Dios, entonces comenzaban a perder, todo cambiaba dentro de la nación y de esa misma forma es para todo aquel que no elija a Jehova como su Dios, la diferencia entre ese tipo de personas y un creyente es abismal, claro, no en lo económico ni nada de eso, pero sí en el sentido que tenemos una esperanza, que luchamos por algo, que esperamos en algo y que esa esperanza que tenemos nunca nos falla.

Servir a Dios es la bienaventuranza más grande que podamos nombrar, no existe otra cosa bajo el cielo o el cielo que sea más grata que servir al Creador.

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