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Día a día escuchamos diferentes mentiras que pueden venir ya sea de parte de políticos, en el trabajo, de personas que comparten diariamente con nosotros, y esto muchas veces nos debilita credibilidad en los demás, y hasta dejamos de creer en las promesas de Dios porque no las vemos cumplirse en nuestro tiempo, y esto hace que muchas veces creamos que Dios es mentiroso.

El punto aquí es que debemos tener sumamente presente que el tiempo de Dios no es como el nuestro, Dios tampoco hace las cosas cuando nosotros creamos que es necesario hacerlo, Dios siempre tiene lo mejor para nosotros, sus planes son eternos y no fallan, y les aseguro que a la manera de Dios todo sale mejor que a la manera de nosotros, puesto que somos expertos cometiendo errores, de los cuales más adelante nos arrepentimos con lágrimas de sangre.

La Biblia dice:

Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?

Números 19:23

¿Estás esperando en algo que Dios te ha prometido? No dudes en seguir esperando y confiando, porque si Dios prometió, entonces Él ha de cumplir lo que ha prometido, pero a Su Tiempo.

Repito: Dios no es como nosotros los humanos, Él es santo, Él no puede mentir y esto lo debemos tener sumamente pendiente.

Me encanta una frase de Charles Spurgeon que dice:

“El dicho antiguo es tan cierto hoy como lo fue cuando se dijo por primera vez: “La vida es un maratón, no una carrerita.” La vida, ciertamente, requiere perseverancia, por lo que los viajeros sabios seleccionan un compañero de viaje que nunca se cansa ni titubea. El compañero, por supuesto, es Dios. ¿Te encuentras cansado? Pide a Dios fortaleza. ¿Estás frustrado? Cree en sus promesas. ¿Estás derrotado? Ora como si todo dependiera de Dios, y trabaja como si todo dependiera de tí. Con la ayuda de Dios, puedes perseverar … y tú lo harás.”

Confiemos plenamente en Dios, puesto que cuando nos parece que Dios está en silencio, Él está trabajando.

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