Dirás: El verdadero trabajo de la iglesia de Cristo es predicar el evangelio. ¡Claro que sí! Pero hasta en eso estamos fallando. El trabajo de la iglesia de Cristo no es solamente predicar el evangelio, hay otras áreas en las que también manifestamos el amor de Dios al mundo y creo que predicar el evangelio debe ser algo completo, no una parte y abandonar la otra. ¡El trabajo de la iglesia también es ayudar al necesitado!.

A veces nos vemos envueltos en tantas actividades que realmente no pertenecen al trabajo de la iglesia, invertimos mucho tiempo en actividades para nosotros mismos, en embellecer  el templo, entre muchas otras cosas, pero muy pocas veces nos recordamos del pobre y necesitado, y debemos entender que el mundo nos ve como un lugar de refugio, no solo para sus necesidades espirituales, sino también para las materiales.

Jesús dijo lo siguiente:

Dijo también al que le había convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado. Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.

Lucas 14: 12-14

Creo que este trabajo la iglesia lo debe tomar, no solamente como grupo, sino también cada uno de nosotros como personas individuales ayudar a los más necesitados, pues, no es una gran obra darle al que ya tiene para esperar una recompensa. Es muy diferente dar al que no tiene y saber que posiblemente nunca recibirás ninguna recompensa material, ¿Por qué?  porque cuando damos al que no tiene no esperamos nada de vuelta, porque esa persona es pobre.

Si hacemos esto como iglesia, entonces Cristo nos llama bienaventurados, nos llamas dichosos, y lo más importante es que tenemos una recompensa garantizada al hacer esto, y no se trata de una recompensa terrenal, más bien de una celestial.

Querido lector, te insto a que siempre y cuando puedas bendigas a los más necesitados, y les muestres el amor del Padre y de esta manera estarás haciendo una gran obra.

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