La Biblia nos habla de dar limosnas a los pobres y a la vez nos da una serie de consejos de cómo dar correctamente. Hay personas que hacen alarde de sus limosnas, o sea, hacen que todo el mundo sepa que ellos le dieron dinero u algo a los pobres.

Recuerdo una vez que vi una publicación en Facebook de un pastor que hace donativos de alimentos y ropas a los presos o encarcelados y publica todo aquello en tal red social. Esto me disgustó mucho realmente, aunque hay quienes lo justifican para decir que es para que las organizaciones donantes se den cuenta que ellos están haciendo el trabajo, sin embargo, hasta eso se puede mantener privado.

La Biblia dice en Mateo 6:

Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Lo primero es que Jesús aquí está diciendo que si vamos a dar limosnas a los pobres, no andemos por ahí anunciando el favor que hemos hecho, pues claro está, eso mismo es los que hacen los hipócritas en las iglesias, y los políticos en las calles, ¿Para qué? Para ser alabados por los demás, para que digan que son buenos hombres y ganarse el favor de los demás. Pero, ¿es eso correcto? ¡No! Esa no es la forma que utiliza un hombre de Dios.

Jesús continua y dice: ” Cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda  lo que hace tu mano derecha”. En pocas palabras, Jesús está diciendo aquí: Cuando des a los pobres,  los demás no tienen que saber eso. No tenemos que ir diciéndolo a todos nuestros amigos y familiares, pues, ¿qué ganamos con eso?

La maravilla de dar sin que todo un mundo lo sepa es la que el mismo Jesús describe: “Si tu limosna es en secreto, tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. No sabemos de qué tipo de recompensa nos habla Jesús aquí, pero el punto es que nos habla de una recompensa, y les aseguro que toda recompensa que venga de Dios es la mejor que podemos recibir, pues, todo lo que Dios da es bueno.

Querido lector, de esto podemos aprender mucho, pues, hemos entendido a través de esta cita bíblica que si damos no tenemos que andar presumiendo, pero si lo hacemos en secreto nuestro Padre que ve en lo secreto nos recompensará en público. ¡Aleluya!

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