El Salmo 24 es muy importante, puesto que nos habla de Dios como creador y rey de todo el universo. Algunas personas han querido negar la existencia de un Dios creador, pero nosotros creemos firmemente en las enseñanzas bíblicas que nos hablan de Dios y creo que el salmo 24 es perfecto para hablar sobre el Dios creador de los cielos y de la tierra, y por supuesto, de todo el universo.

De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos.

Salmo 24:1-2

Estos versos son una afirmación de que Dios no es solo creador de los cielos y la tierra, sino que Él también es dueño de su creación. En aquellos tiempos, al igual que estos, hombres trataban de negar la existencia de Dios. Aquella generación era idólatra en gran manera, ¡nada diferente a la generaciones próximas! Ellos adoraban hasta a un palo, a los animales y objetos que ni nos imaginamos. Dentro del pueblo de Israel también habían quienes adoraban otros dioses, entonces el salmista les recuerda que Jehová es el Rey de toda la creación, simplemente no hay otro Dios.

Toda la creación, cada árbol, cada ave, las nubes, las estrellas, el sol, los mares, los ríos, el ser humano, todo ha sido creado por Dios y Él tiene autoridad sobre su obra. Es como dijo cierto predicador: “La tierra es el escenario de Dios, y en su escenario El hace como quiera”. Nada menos que eso, Dios es el dueño y como dueño creador hace lo que le plazca.

Hay quienes dirán: ¿Si Él es dueño de todo, por qué permite el dolor, los robos, enfermedades? Esa respuesta es sencilla: Dios no manipula al ser humano, nosotros no somos marionetas, somos personas con mentalidades independientes. O sea, Dios permite ciertas cosas por cierto tiempo, pero llegará un momento donde el mal recibirá su retribución.

Me encantan los últimos versos con los que el salmista termina su poderosa declaración:

Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. Selah

Salmo 24:7-10

Aquellas entradas triunfales que se les hacen a los presidentes de una nación o a personas importantes no pueden ser comparadas con el recibimiento del Rey de toda la tierra.

Estos versos me hacen pensar mucho en aquel momento cuando Jesús venció con su muerte en la cruz. Cuando Él resucitó al tercer día, cuando fue recibido en gloria, imagino cuán poderoso fue ese momento cuando el cielo recibía al Cristo vencedor, los ángeles proclamando con firmeza y arrodillados ante su poder diciendo a una voz: ¡Alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el rey de gloria! El vencedor, el Rey de todo el universo, ¡Aleluya!

Tenemos un Dios grande y vencedor. Busquemos a ese Dios con todo nuestro corazón y creamos en El con toda firmeza.

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