La reflexión de hoy está en el Salmo 63.

 

¿Podemos decir nosotros al igual que el salmista: Mi carne te anhela? Es muy cierto que Dios permite esos momentos duros para que sintamos esa motivación de buscarle a Él. También es cierto que cuando nos encontramos muy cómodos  se nos olvida buscar a Dios y Él tiene que ponernos en esos momentos para que entendamos que fuera de Él nada somos.

El salmista dice algo muy importante en el versículo 3: “Tu misericordia es mejor que la vida”. La nueva versión internacional no los dice de una forma más clara: “Tu amor es mejor que la vida; por eso mis labios te alabarán”. En este Salmo encontramos a una persona que tiene bien claro que lo más importante es Dios, que sin Él no se puede vivir, que Dios es más que la vida misma, puesto que hay personas que aunque tengan vida están muertos porque no tienen a Dios.

Te invitamos a que cada día hagas como el salmista, que bendigas a Dios en tu vida, y que alces tus brazos en su nombre, porque por Él respiramos, nos movemos y somos.

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