La reflexión de hoy está basada en Mateo 18:1-5:

En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?

Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,

y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.

Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.

En las versiones de Marcos y Lucas sobre esta misma historia se dice que había una disputa entre los discípulos, ellos discutían sobre quién había de ser el mayor en el reino de los cielos. Para aclarar esa duda, Jesús toma un niño para ilustrarlos y les dice que cualquiera que se humillare como un niño será el mayor:

y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es el más grande.

Lucas 9:48

Me llama mucho la atención la última parte del versículo 48 de Lucas 9: porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es el más grande. Cualquiera en su mente humana pensaría que para lograr un buen puesto en el reino de Dios debe alcanzar cierto nivel aquí en la tierra, humanamente hablando. Pero Jesús nos enseña lo contrario. Jesús nos dice que para ser grandes allá, debemos ser pequeños aquí. Es más, nos enseña que si no somos así, ni siquiera entraremos al reino de los cielos (Mt 18:3). Cualquiera que se humillare como un niño, será mayor en el reino de los cielos (Mt 18:4).

Cuántos creyentes que se creen la gran cosa porque han alcanzado cierta estatura delante de los hombres y se olvidan de Mateo 23:12 que dice que el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Amado hermano que lee este artículo, nunca olvide que mientras más pequeños somos, más grandes seremos allá. No permitamos que nada alimente nuestro ego y nos creamos la gran cosa. Sigamos siendo humildes sirviendo a todos nuestros hermanos en el amor del Señor.

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