Distintos tipos de personas pasan por problemas o dificultades en el día a día. Algunos son fuertemente esclavizados por el alcohol, por las drogas, pornografía y muchas otras cosas más. Estos grupos de personas a veces no pueden controlar lo antes mencionado y buscan ayuda con “profesionales” para poder salir del mal en el que se encuentran. Hay instituciones que ayudan a estos tipos de personas, sin embargo, mayor parte de ellos no termina de cambiar, ¿cuál es la cura para este mal?

El mundo de hoy se hace esclavo de diferentes cosas y esa esclavitud se convierte en pecado. Le dan el lugar de Dios a los placeres de este mundo y les aseguro que ninguna institución por buena que sea puede curar el mal del pecado.

En Juan capítulo 8 Jesús sostuvo una conversación con los judíos:

31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;

32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

La única opción que Jesús les da a los judíos para ser libres es ser 1) Permanecer en su palabra, 2) Ser sus discípulos, 3) conocer la verdad y esa verdad los hará libres. Estas son las mismas opciones que tenemos hoy día para ser libres del pecado: permanecer en la palabra de Dios y al permanecer en ella testificamos que creemos en Él y al creer en Él y seguirle nos convertimos en discípulos devotos, y a través de todo esto llegamos a la plenitud de la verdad y somos “verdaderamente libres”.

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Los Judíos respondieron a Jesús:

33 Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

Nótese: Aquellos judíos fueron impactados al Jesús decirles que tenían que ser libres, ellos pensaron en la esclavitud y libertad física, más Jesús se estaba refiriendo a cosas espirituales. ¡Cuán perdidos estaban!

En el siguiente verso Jesús les habla un poco más directo:

34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

¿Cuál era el pecado de los Judíos reunidos en aquel momento? Jesús declara parte de ello:

37 Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.

Ellos no podían ver ni podían concebir que eran esclavos del pecado, estas palabras les ofendían, mas esa era la verdad.  Hoy tenemos muchísimas personas que no logran ver su pecado por igual. Lo único que nos hace libres del pecado es Jesús el Hijo de Dios. No importa a cuantas instituciones famosas vayamos, no importa toda la ayuda profesional que recibamos, si no reconocemos a Jesús como el Cristo permanecemos siendo esclavos del pecado.

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Jesús dijo:

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

(Juan 14:6)

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