El cristiano está llamado a vivir generosamente, cosa que a veces puede ser difícil, pero necesitamos recordar que debemos vivir en una manera que agrade a Dios, no solo con nuestro dinero, sino también con nuestro tiempo.

A continuación mostramos diez versículos bíblicos que hablan sobre la generosidad:

Proverbios 22:9

El ojo misericordioso será bendito, Porque dio de su pan al indigente.

Mateo 6:19-21

19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;

20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.

21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Isaías 58:10

y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.

1ª Timoteo 6:18-19

8 Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos;

19 atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.

Santiago 2:14-17

14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

Proverbios 19:17

A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.

Eclesiastés 5:10

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El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.

Proverbios 3:9-10

9 Honra a Jehová con tus bienes,
Y con las primicias de todos tus frutos;
10 Y serán llenos tus graneros con abundancia,
Y tus lagares rebosarán de mosto.

Salmos 24:1

De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.

2ª Corintios 9:6-8

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6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

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