rosa

Hay momentos en la vida en que alguien que amamos nos rompe el corazón. Es probable que tengas este sentimiento porque algún amigo cercano te haya subestimado por enésima vez, o quizás tu pareja haya actuado de una forma que haya traicionado tu confianza.

El amor verdadero y una genuina creencia en la gracia de Dios significa que, sin importar como te sientes en este preciso momento, tendrás que trabajar con miras hacia el perdón.

Pero hacer eso no significa descuidar la necesidad de sanar la herida de otras maneras.

Podemos estar seguros de que cuando damos nuestro corazón a Dios, Él tendrá mucho cuidado de él. Pero cuando el corazón es roto por otros medios, Él está ahí para sanarlo y restaurarlo.

Pasar algún tiempo repasando lo precioso que es tu corazón para Dios y cómo se renueva a través de tu relación con Él te ayudará en el camino de la recuperación. La angustia puede sentirse permanente, pero Dios nos muestra que hay esperanza para nosotros experimentar la sanidad si vamos tras Él y derramamos nuestros corazones a Él.

Salmo 147:3
El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.

1ª Pedro 2:24
quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

Salmo 34:8
Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.

Salmo 71:20
Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás a darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.

Efesios 6:13
Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

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Lamentaciones 3:22
Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias

Salmo 51
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

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1 Reyes 8:39
tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, cuyo corazón tú conoces (porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres);

Filipenses 4:7
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

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