(www.mimejoralabanza.com) — El libro de Proverbios fue escrito por Salomón, el rey más sabio que tuvo Israel, quien a su vez construyó el primer templo de Israel. De este libro podríamos decir que se trata de una recopilación de dichos sabios, muchos de ellos vienen de revelación divina, otros de la misma experiencia humana.

Proverbios es un guía que contiene mucha sabiduría que podemos estudiar para compartirlas con nuestros hijos para guiarlos por el camino correcto y a una vida agradable a Dios. A continuación les mostraremos diez lecciones de Proverbios instruir a nuestros hijos.

Diez enseñanzas de Proverbios para nuestros Hijos

1. A tener un temor de Dios (1:7, 9:10; 10:27; 14:26-27; 15:16; 16:6; 19:23)

1:7

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

9:10

El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,
Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

10:27

El temor de Jehová aumentará los días;
Mas los años de los impíos serán acortados.

14:26-27

En el temor de Jehová está la fuerte confianza;
Y esperanza tendrán sus hijos.

El temor de Jehová es manantial de vida
Para apartarse de los lazos de la muerte.

15:16

Mejor es lo poco con el temor de Jehová,
Que el gran tesoro donde hay turbación.

16:6

Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.

19:23

El temor de Jehová es para vida,
Y con él vivirá lleno de reposo el hombre;
No será visitado de mal.

2. A guardar sus mentes (4:23; 23:7)

4:23

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
Porque de él mana la vida.

23:7

Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.
Come y bebe, te dirá;
Mas su corazón no está contigo.

3. A que le obedezcan (1:8; 4:1-4; 6:20-23; 30:17)

1:8

Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
Y no desprecies la dirección de tu madre;

4:1-4

Oíd, hijos, la enseñanza de un padre,
Y estad atentos, para que conozcáis cordura.

Porque os doy buena enseñanza;
No desamparéis mi ley.

Porque yo también fui hijo de mi padre,
Delicado y único delante de mi madre.

Y él me enseñaba, y me decía:
Retenga tu corazón mis razones,
Guarda mis mandamientos, y vivirás.

6:20-23

Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre,
Y no dejes la enseñanza de tu madre;

Atalos siempre en tu corazón,
Enlázalos a tu cuello.

Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán;
Hablarán contigo cuando despiertes.

Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz,
Y camino de vida las reprensiones que te instruyen,

30:17

El ojo que escarnece a su padre
Y menosprecia la enseñanza de la madre,
Los cuervos de la cañada lo saquen,
Y lo devoren los hijos del águila.

4. A escoger cuidadosamente a sus amigos (1:11-18; 2:10-15; 13:20)

1:11-18

Si dijeren: Ven con nosotros;
Pongamos asechanzas para derramar sangre,
Acechemos sin motivo al inocente;

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12 Los tragaremos vivos como el Seol,
Y enteros, como los que caen en un abismo;

13 Hallaremos riquezas de toda clase,
Llenaremos nuestras casas de despojos;

14 Echa tu suerte entre nosotros;
Tengamos todos una bolsa.

15 Hijo mío, no andes en camino con ellos.
Aparta tu pie de sus veredas,

16 Porque sus pies corren hacia el mal,
Y van presurosos a derramar sangre.

17 Porque en vano se tenderá la red
Ante los ojos de toda ave;

18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas,
Y a sus almas tienden lazo.

2:10-15

Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,
Y la ciencia fuere grata a tu alma,

11 La discreción te guardará;
Te preservará la inteligencia,

12 Para librarte del mal camino,
De los hombres que hablan perversidades,

13 Que dejan los caminos derechos,
Para andar por sendas tenebrosas;

14 Que se alegran haciendo el mal,
Que se huelgan en las perversidades del vicio;

15 Cuyas veredas son torcidas,
Y torcidos sus caminos.

13:20

El que anda con sabios, sabio será;
Mas el que se junta con necios será quebrantado.

5. A controlar sus deseos pecaminosos (2:16-19; 5:3-5; 6:23-33; 7:6-27)

2:16-19

Serás librado de la mujer extraña,
De la ajena que halaga con sus palabras,

17 La cual abandona al compañero de su juventud,
Y se olvida del pacto de su Dios.

18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,
Y sus veredas hacia los muertos;

19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán,
Ni seguirán otra vez los senderos de la vida.

5:3-5

Porque los labios de la mujer extraña destilan miel,
Y su paladar es más blando que el aceite;

Mas su fin es amargo como el ajenjo,
Agudo como espada de dos filos.

Sus pies descienden a la muerte;
Sus pasos conducen al Seol.

6:23-33

Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz,
Y camino de vida las reprensiones que te instruyen,

24 Para que te guarden de la mala mujer,
De la blandura de la lengua de la mujer extraña.

25 No codicies su hermosura en tu corazón,
Ni ella te prenda con sus ojos;

26 Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan;
Y la mujer caza la preciosa alma del varón.

27 ¿Tomará el hombre fuego en su seno
Sin que sus vestidos ardan?

28 ¿Andará el hombre sobre brasas
Sin que sus pies se quemen?

29 Así es el que se llega a la mujer de su prójimo;
No quedará impune ninguno que la tocare.

30 No tienen en poco al ladrón si hurta
Para saciar su apetito cuando tiene hambre;

31 Pero si es sorprendido, pagará siete veces;
Entregará todo el haber de su casa.

32 Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento;
Corrompe su alma el que tal hace.

33 Heridas y verg:uenza hallará,
Y su afrenta nunca será borrada.

7:6-27

Porque mirando yo por la ventana de mi casa,
Por mi celosía,

Vi entre los simples,
Consideré entre los jóvenes,
A un joven falto de entendimiento,

El cual pasaba por la calle, junto a la esquina,
E iba camino a la casa de ella,

A la tarde del día, cuando ya oscurecía,
En la oscuridad y tinieblas de la noche.

10 Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro,
Con atavío de ramera y astuta de corazón.

11 Alborotadora y rencillosa,
Sus pies no pueden estar en casa;

12 Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas,
Acechando por todas las esquinas.

13 Se asió de él, y le besó.
Con semblante descarado le dijo:

14 Sacrificios de paz había prometido,
Hoy he pagado mis votos;

15 Por tanto, he salido a encontrarte,
Buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.

16 He adornado mi cama con colchas
Recamadas con cordoncillo de Egipto;

17 He perfumado mi cámara
Con mirra, áloes y canela.

18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana;
Alegrémonos en amores.

19 Porque el marido no está en casa;
Se ha ido a un largo viaje.

20 La bolsa de dinero llevó en su mano;
El día señalado volverá a su casa.

21 Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras,
Le obligó con la zalamería de sus labios.

22 Al punto se marchó tras ella,
Como va el buey al degolladero,
Y como el necio a las prisiones para ser castigado;

23 Como el ave que se apresura a la red,
Y no sabe que es contra su vida,
Hasta que la saeta traspasa su corazón.

24 Ahora pues, hijos, oídme,
Y estad atentos a las razones de mi boca.

25 No se aparte tu corazón a sus caminos;
No yerres en sus veredas.

26 Porque a muchos ha hecho caer heridos,
Y aun los más fuertes han sido muertos por ella.

27 Camino al Seol es su casa,
Que conduce a las cámaras de la muerte.

6. A disfrutar la fidelidad sexual (5:15-20)

Bebe el agua de tu misma cisterna,
Y los raudales de tu propio pozo.

16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles,
Y tus corrientes de aguas por las plazas?

17 Sean para ti solo,
Y no para los extraños contigo.

18 Sea bendito tu manantial,
Y alégrate con la mujer de tu juventud,

19 Como cierva amada y graciosa gacela.
Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
Y en su amor recréate siempre.

20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena,
Y abrazarás el seno de la extraña?

7. A cuidar sus palabras (4:24; 10:11, 19-21, 32; 12:18, 22; 15:1-2, 7; 16:23; 20:15)

4:24

Y él me enseñaba, y me decía:
Retenga tu corazón mis razones,
Guarda mis mandamientos, y vivirás.

10:11, 19-21, 32

Manantial de vida es la boca del justo;
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.

19 En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente.

20 Plata escogida es la lengua del justo;
Mas el corazón de los impíos es como nada.

21 Los labios del justo apacientan a muchos,
Mas los necios mueren por falta de entendimiento.

32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada;
Mas la boca de los impíos habla perversidades.

12:18,22

18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada;
Mas la lengua de los sabios es medicina.

22 Los labios mentirosos son abominación a Jehová;
Pero los que hacen verdad son su contentamiento.

15:1-2, 7

La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.

La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
Mas la boca de los necios hablará sandeces.

La boca de los sabios esparce sabiduría;
No así el corazón de los necios.

 16:23

El corazón del sabio hace prudente su boca,
Y añade gracia a sus labios.

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20:15

Hay oro y multitud de piedras preciosas;
Mas los labios prudentes son joya preciosa.

8. A buscar trabajo y hacerlo bien (6:6-11; 10:4-5; 22:29)

6:6-11

Ve a la hormiga, oh perezoso,
Mira sus caminos, y sé sabio;

La cual no teniendo capitán,
Ni gobernador, ni señor,

Prepara en el verano su comida,
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir?
¿Cuándo te levantarás de tu sueño?

10 Un poco de sueño, un poco de dormitar,
Y cruzar por un poco las manos para reposo;

11 Así vendrá tu necesidad como caminante,
Y tu pobreza como hombre armado.

10:4-5

La mano negligente empobrece;
Mas la mano de los diligentes enriquece.

El que recoge en el verano es hombre entendido;
El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.

22:29
¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará;
No estará delante de los de baja condición.

9. A manejar su dinero bien (3:9-10; 11:24-26; 19:17: 22:9)

3:9-10

Honra a Jehová con tus bienes,
Y con las primicias de todos tus frutos;

10 Y serán llenos tus graneros con abundancia,
Y tus lagares rebosarán de mosto.

11:24-26

Hay quienes reparten, y les es añadido más;
Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.

25 El alma generosa será prosperada;
Y el que saciare, él también será saciado.

26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá;
Pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.

19:17

A Jehová presta el que da al pobre,
Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.

22:9

El ojo misericordioso será bendito,
Porque dio de su pan al indigente.

10. A amar a su prójimo (3:27-29; 25:21-22)

3:27-29

No te niegues a hacer el bien a quien es debido,
Cuando tuvieres poder para hacerlo.

28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve,
Y mañana te daré,
Cuando tienes contigo qué darle.

29 No intentes mal contra tu prójimo
Que habita confiado junto a ti.

25:21-22

Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan,

Y si tuviere sed, dale de beber agua;

22 Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza,
Y Jehová te lo pagará.

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